ASSEMBLAGE

Una visión plástica sobre la vida

Marta Martínez Villaverde es artista plástica y médica psiquiatra. Nacida en España, reside en Catamarca desde hace dos años.
domingo, 10 de octubre de 2021 · 01:09

En el Museo Laureano Brizuela, hasta finales de octubre, se expone el trabajo de Marta Martínez Villaverde. Española, psiquiatra y artista plástica, reside en Catamarca desde hace dos años. Con esta exposición expresa con rotundidad la multiplicidad de su visión plástica y también de su propia vida. Para Revista Express, realizó una particular visita guiada por su exposición.

“Esta muestra lleva por título ASSEMBLAGE una palabra que me ayuda a decir: ensamblaje, montaje, encaje de piezas y es también el nombre de una corriente artística, donde se colocan diversos objetos no artísticos muy próximos logrando darles un significado diferente.Elegí este nombre aludiendo al ensamblaje de mí misma en esta Catamarca que me era ajena y ya no lo es. Aquí vivo y trabajo, tratando, día a día, de montar mi vida sobre un andamiaje con códigosa los que mevoy acercando”, comentó.

La artista indicó que quienes hayan recorrido la muestra y hayan visto las distintas salas, seguramente pudieron tener una percepción diferente. “Siempre digo, mi obra es lo que usted ve”, expresó. Sobre la muestra, indicó que la primera sala se titula “De Cibeles a Callao” y es una alusión a un recorrido por calles emblemáticas de Madrid, su ciudad durante 18 años. “Caminar por ellas es llenarse del aire madrileño que combina historia, arte, modernidad, lujo, bancos, museos, El Corte Inglés, El Prado, el Thyssen, H y M, Zara…¡Y tanto más!”, aseguró.Son obras de su primera época, más intuitivas, más teatrales. En esa época había una constante en su labor –recordó-, una cierta ironía, humor, la presencia de la vanidad, algunos aspectos de nuestra sociedad, el erotismo, la belleza contraria a los cánones académicos y sociales. “Mis temas los pondrán en contacto con mundos disociados, ambivalentes, heterogéneos y siempre con alguna desmesura. ¡Los entresijos del alma!”, contó.

La segunda sala, “Vanitas Vanitatum”, vanidad de vanidades. Marta remarcó que es una obra hecha para esta ocasión, en Catamarca. Se trata de 16 papeles con acrílicos y objetos. “Un pequeño recorrido por la moda, la belleza, la apariencia, el esfuerzo y el fracaso de nuestros intentos en estos caminos”, describió.

La tercera sala es Cajas Negras -Object trouvè y Odiseos-. Según la artista, un viaje interior. Es, quizás, el inicio de su obra más reflexiva, consideró. “Siento que me volví más oscura y así aparecieron las Cajas Negras, que son negras, nada que decir. Solo mirar. La Serie Odiseos cobró formas de barcos fantasmales, como aquellos que llegaban a las costas españolas cargados de emigrantes africanos con triste destino. Muchos fueron devorados por el Mediterráneo o por la indiferencia, pero para mí estas esculturas van más allá, quiero que se acerquen a la idea de que todos somos un poco Odiseo, sorteando mares y monstruos, reales e imaginarios. Aquí la obra es más objetual. Algunos me dicen que soy una Diógenes -¡qué falta de respeto! Si soyPsiquiatra-. Dicen que junto basura y cuando van a mi taller lo reafirman pero no es así. A mis ojos esa basura ha perdido su lugar propio, el basurero, y es para mí una forma, un color, un volumen, una línea, un mensaje, es decir le doy la posibilidad de expresar otro lenguaje”, explicó.

La cuarta sala esuna instalación “Sic Transi Gloria Mundi”. Así pasa la gloria del mundo, es un árbol-vida y muchos “nosotros” esforzándose, algunos dejando jirones en busca de más y más, casi sin darse cuenta de que solo somos un fragmento pequeñísimo, insignificante, efímero, mortal, detalló. “La grandilocuencia, el poder, la riqueza, la soberbia, por inmensa que sea termina pronto”, sostuvo.

La última sala “Memento mori” recuerda que morirás, señaló. En lo personal, dijo no saber cuándo pero su muestra tendrá un final: el 30 de octubre. “Es allí, en un nicho de flores, escultura efímera, donde iremos viendo el paso del tiempo. El 30 recogeremos los restos. En esta sala otra serie de objetos hablan de mi visión del sufrimiento y el deterioro”, contó.

 

 

Metáfora

Para Marta, si bien el arte objetual llama la atención sobre el consumo como sociedad, “quiero que mi ‘expo’ se sitúe al margen de la crítica social al sistema y digo al margen porque me sentiría hipócrita si digo que es una crítica pura y dura a un sistema que alimentamos entre todos, yo incluida. Intento no moralizar sobre cuánto y qué se consume. Más bien quiero acercarme a una especie de metáfora del ser humano contemporáneo, como sujeto sujetado a fuerzas políticas, sociales, económicas, culturales, tecnológicas, religiosas y más, a lo propio de la evolución que no siempre significa crecimiento, armonía y desarrollo, pero por suerte está”.

 

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