CATAMARCA VÓLEY

Diez años después

El 6 de octubre de 2011 hizo su debut en la Liga A1 el equipo de Catamarca Vóley. Un análisis diez años después de la receta del éxito que incluyó un gasto millonario, duró poco y no dejó frutos, y que se repetiría con un proceso un poco más ordenado algunos años después.
domingo, 10 de octubre de 2021 · 01:11

Catamarca Vóley surgió como una franquicia en noviembre de 2010 con el objetivo de potenciar a los jóvenes talentos locales y proyectarlos en una competencia de carácter nacional, como era la A2 del voleibol nacional. Surgió de un trabajo conjunto entre la Federación Catamarqueña, la Secretaría de Deportes y el Hindú BBC, que prestó su persona jurídica para la aventura.

Con el histórico Jon Uriarte como asesor y el actual entrenador de la Selección Femenina, Hernán Ferraro, como DT, Catamarca Vóley se lanzó a la cancha con cinco jóvenes catamarqueños y refuerzos de todo el país e incluso del exterior, con lo que rápidamente se afianzó en esa liga: fue campeón y logró el ascenso a la A1 en esa misma temporada. Fue el primer equipo de esta provincia en ascender a primera división por mérito, pero el vóley ya había dado otro antecedente de roce al más alto nivel con la Asociación Bancaria en la Liga Femenina.

De cara a su participación en la primera división Catamarca Vóley fue objeto de duras críticas respecto del uso de los recursos. Muchas de esas críticas también aplican para otras disciplinas: se conformó un plantel casi exclusivamente con jugadores foráneos, lo que demandó costos millonarios para ese momento de transición entre el último gobierno del FCS y el primero del FPV.

Sin embargo, en el plano deportivo los billetes rindieron. El debut en A1 fue ante el poderoso Bolívar con una derrota, pero luego le siguieron tres victorias. Esa fase regular el equipo de Catamarca se quedó con 13 triunfos y 9 derrotas (solo en esa ronda), finalizó sexto y en su debut en la Liga jugó los play offs frente a un UPCN San Juan que lo barrió en su paso para ser campeón.

Con el cambio de autoridades se filtraron los salarios del plantel: un gasto mensual de 350.000 pesos (hoy serían más de 7 millones). Allí comenzó a disolverse el proyecto, envuelto en las críticas por los altos costos. Finalmente, no continuó en la temporada siguiente.

 

 

Misma receta

Aunque tardó más tiempo en aplicarla, Ateneo Mariano Moreno replicó la receta de Catamarca Vóley. Los contextos fueron muy distintos: Ateneo llegó a la A2 por derecho propio y allí militó con un presupuesto un poco más austero durantealgunas temporadas. Luego empezó a apostar un poco más fuerte, hasta que dio el gran paso en la Liga 2018/2019. Ese año Ateneo conformó un plantel de primera línea con el objetivo indiscutible de ascender y lo consiguió con autoridad, con jugadores “no catamarqueños” con mucha experiencia, pero con más catamarqueños en plantilla que el bastardeado Catamarca Vóley. En su primera temporada en la primera división Ateneo tuvo una participación discreta, que terminó en escándalo por deudas y jugadores que se bajaron del barco cuando comenzó a hundirse. A diferencia del proyecto que utilizó a Hindú, en Ateneo sí se consolidó un equipo de trabajo en divisiones inferiores y hubo otro respaldo a las figuras locales.