Y un día, el fuego

El duro retrato de la violencia

Se realiza en la provincial la muestra fotográfica de familiares y sobrevivientes de la violencia machista.
domingo, 15 de marzo de 2020 · 01:00

Una sobreviviente contó: “Dice que sí. Te jura que sí, porque te quiere. Porque no quiere vivir sin vos. Porque no puede, por los chicos. Porque es la última. Porque jura y jura por su vida, por la de sus hijos. Dice que fue un error, que no sabe lo que paso… Y, un día, el fuego… Sentís el ardor frio del líquido en tu ropa, en tu cuerpo… oís el sonido de la minúscula combustión que enseguida se hace incendio… El terreno desbastado sos vos. La llama. Un instante y después oscuridad”. 

 “Y un día, el fuego” es el resultado de una serie de entrevistas con familiares de víctimas y sobrevivientes de violencia machista. Belén Grosso y Sebastián Pani, fueron los encargados de retratar el lado más brutal de la violencia ejercida hacia las mujeres. Ambos son fotógrafos, docentes y reporteros gráficos. Están comprometidos con la agenda del movimiento de mujeres y vinieron a Catamarca a mostrar su trabajo, en una localidad atravesada y conmovida por el feminicidio de Micaela Gordillo.
Desde el 6 y hasta mañana, 16 de marzo, la muestra está montada en la explanada de la Universidad Nacional de Catamarca sobre la calle Junín esquina Avenida Belgrano. De hecho, es esta institución junto a la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, la Fundación Centro de Estudios de Género, la Dirección Provincial de Desarrollo y Participación Ciudadana y Cata Lab, las organizaciones que impulsaron la gestión de la muestra por el Día Internacional de las Mujeres.
 
Iniciativa
Los realizadores inscriben la iniciativa en una serie de situaciones recreadas durante la movilización social que gestó el colectivo “Ni una menos”, en 2015. En ese momento, las mujeres se habían movilizado como una forma de decir basta a la muerte de mujeres, por el hecho de ser mujeres.
El grito de “Ni una menos” se transformó en denuncia. Era importante explicar porque el femicidio es una forma excepcional de violencia. El relato de las mujeres era importante para entender, “necesitamos interpelar para aprender”, decían algunas dirigentes en esa manifestación.

“Y un día, el fuego” es una respuesta a eso. Los realizadores dicen que la idea surgió a partir del acercamiento de una de las mujeres, cuyo retrato se puede ver en la muestra, a la fotógrafa, Belén Grosso. La visibilización de esta forma de violencia fue el hilo conductor y, de a poco, esa experiencia marcó otros contactos, otras situaciones y otras relaciones. 
La violencia desnuda ante el lente de Belén y Sebastián es la consecuencia de una serie de visitas y entrevistas. El resultado, que conmueve por su literalidad, representa también la posibilidad de replantear eso que queda oculto, esas marcas de la violencia de las cuales no se habla mucho.

El dossier de la muestra contiene los testimonios realizados. Los textos recrean un sinfín de situaciones, insinuaciones, sugerencias y pistas sobre lo que pasaba. Lo cotidiano de la violencia, las ausencias del Estado y las imposibilidades de resolver lo inmediato, son las marcas que deja la muestra declarada de interés parlamentario por las Cámaras de Diputados y de Senadores de Catamarca.

Texto: Colaboración de Gretel Galeano y Verónica Ochoa
 

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