Análisis

La cuestión del empleo: repasando datos para el planteo de hipótesis

Por Marcelo Altamirano (*) - Especial para El Ancasti
martes, 7 de julio de 2020 · 11:05

En notas recientes avanzamos en plantear un par de puntos de partida en el análisis de la cuestión del empleo. Nuestra intención es, a la par de encontrar alguna repuesta, mostrarle al lector el mecanismo por el cual un investigador trata de hacer un planteo científico de un fenómeno económico y social.

El método consiste en observar con curiosidad y sin prejuicios la realidad, detectar comportamientos y sus posibles razones, ordenar las variables observadas y armar modelos que permitan analizar, evaluar y proyectar conductas e incentivos. 

Parece simple, pero no lo es tanto, como una receta de cocina tiene sus bemoles. Me recuerda a ese joven que se va a vivir solo y tal como era su costumbre después de comer deja los platos en el lavadero y se va a dormir una siesta, al cabo de esa siesta vuelve al lavadero y los platos siguen allí sucios y entonces se pregunta ¿Cómo puede ser si en la casa de mis padres yo dejaba los platos en la bacha y al volver de la siesta los platos estaban limpios?¡¡y se responde a sí mismo, es el lavadero de esta casa el que no funciona!!!

El problema de la generación de empleo es sin duda alguna muy complejo y multidimensional, como casi todos los problemas socioeconómicos, es decir que se necesita sistematizar mucha información sobre varias variables. Iremos mostrando en nuestras publicaciones, algunas de las que componen el trabajo que se realiza en la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la UNCA.

Una base de análisis es el poblacional que mostramos en la nota anterior sobre el tema. Otra es avanzar en la observación de algunas conductas a lo largo del tiempo respecto del empleo por sectores. El cuadro que sigue fue actualizado respecto de uno publicado en nota anterior, tomando el promedio punta a punta de 2019 a 2004. Corresponde decir que esta serie está incompleta en su publicación por parte del INDEC y estamos tratando de reconstruirla, para poder mostrar las variaciones período a período. Esto es una foto y no la película de lo que pasó con el empleo según rama de actividad en los últimos quince años.

El cuadro muestra claramente un escenario recesivo, con una fuerte presión sobre el desempleo, pues de trece categorías solo cuatro presentan tasas positivas, arrojando un saldo real negativo del 44%, que sería mucho peor se quita de la serie la categoría Otros como dato fuera de contexto o no significativo, ese saldo llegaría a 78%, algo así como que el sector formal o registrado, solo absorbió apenas por encima de dos por cada diez nuevos demandantes de empleo en los últimos quince años, o lo que es lo mismo de los casi cuatro mil habitantes que se incorporan anualmente a la población económicamente activa en nuestra provincia, alrededor de tres mil doscientos terminan en la economía informal o en el desempleo. Aquí hay mucho para investigar.

Por otra parte, podemos ver que las actividades primarias e industriales son las principales expulsoras de empleos y la construcción junto a la administración pública los principales receptores. Allí se disparan una serie de preguntas referidas a la calidad del recurso humano que presiona sobre el empleo.

Los sectores vinculados a los servicios no parecen tener fluctuaciones significativas e incluso se muestran compensables entre comercio y hoteles y restaurantes, por otro lado, y explicada probablemente por la concentración de entidades financieras y el reemplazo tecnológico en tareas delegadas al autoservicio se nota la merma de empleos en la categoría de servicios financieros.

Lo que sí debiera preocupar, y mucho, es lo que sucede en los servicios de salud y educación donde habrá que estudiar aspectos de precarización seguramente y de saturación de las inversiones. Un párrafo aparte para los servicios domésticos donde tendremos que mirar las cuestiones sociales que lo condicionan.

Mucho que entender y mucho que hacer, con el agravante de los efectos ya evidentes de la pandemia que van a modificar un sinnúmero de conductas y nosotros aún con muchas herramientas que no son del todo eficaces para el análisis.

(*) Licenciado en Economía- Docente e investigador de la UNCA.

 

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