domingo 25 de febrero de 2024
mano a mano con uno de los condenados

"La injusticia me llevó a estudiar abogacía"

Luis Tula dijo que siempre va a "respetar a la familia Morales, porque en realidad acá hay una sola víctima que fueron ellos. Los voy a respetar siempre porque creo que también fueron usados políticamente".

Por Redacción El Ancasti

Luis Tula (56) es uno de los dos condenados del Caso Morales, que, por estos días, al conmemorarse 30 años del femicidio de María Soledad, aparece en todos los canales, portales y diarios de la Argentina. Afirma una vez más ser inocente, que tiene paz en su corazón y que está dispuesto a pedirle disculpas a Ada Rizzardo de Morales “por lo que hizo”, que según sus palabras solamente consistió en el “desliz” de ser casado y salir con la joven.

En su discurso menciona conspiraciones de la política y repite la frase “pregunten” y “no hay que tenerle miedo a la verdad”, además de señalar a los presuntos culpables de un crimen que todavía duele.  

“No sé cómo soporté”, arranca la nota con El Ancasti, y dice que sabía que lo iban a condenar. “Sabía y tenía que ponerle el pecho”, rememora. “Vi muchas cosas raras en el proceso, había una orden de condena”. Su pena fue de 9 años y es conocido que dentro del penal estudio para ser abogado.

- ¿Qué te llevó a estudiar abogacía?

La injusticia. Hoy me causa alguna, no sé si admiración o estupor, pero lo veo a Flavio Fama que participa de conferencias y fue compañero mío, yo estudié ingeniería. Mi idea era ser ingeniero agrimensor, pero por una cuestión económica no lo pude ser. Aparte empecé a trabajar en Obras Sanitarias, cambié de carrera, hasta que me pasó esto, y de ahí cambió mi vida. Me bajaron el martillo un día viernes, y el lunes, con mi familia llorando, les dije dejen de llorar, a uno le dije que me inscriba en la universidad, al otro que me compre los apuntes, y el lunes estaba sentado estudiando. Con llorar no remedias nada.

Sabía que me iba mal a veces en la facultad de forma injusta, y me tuve que ir a La Rioja. Rendí las materias y hubo periodistas investigando qué había falseado, pero no, rendí como corresponde.

- Del proceso, ¿qué podes decir?

Pasé por todas las imputaciones habidas y por haber. Nunca apelé ni pedí ser beneficiado por el famoso dos por uno que me correspondía.

Desde la condena, estuve un año y meses detenido. Y tres años yendo y viniendo al trabajo y la facultad. O sea que en el año 2003 me dan la libertad condicional.

- ¿Intentaste atentar contra tu vida?

Eso me pasó en el año 90, el que está ahí adentro se le pasa siempre por la cabeza. Pero bueno, un tiene amigos, familia. Y sobe todo la lucha de no tener vida y que quede como culpable, no, la voy a pelear hasta la muerte.

- ¿Te pasa algo al pasar por la sala del debate o la casa de María Soledad?

Lo que es Cámara Penal número 2, cuando me toca ir por algún trámite, lo hago moralmente, esto es una cuestión de moral. Y no lo hago por la casa de María Soledad porque van a pensar que uno ha caído en la burla o cosas por el estilo. Siempre voy a respetar a la familia Morales, porque en realidad acá hay una sola víctima que fueron ellos. Los voy a respetar siempre porque creo que también fueron usados políticamente.

- En una entrevista, Ada Morales dijo que te aceptaría disculpas frente al monolito…

Yo no tengo problemas en ir a pedirles disculpas por lo que yo he cometido, no tengo problemas en ir a pedirle perdón a Ada. No tengo ningún problema, pero por lo que yo hice, de haber sido una persona casada y haber tenido ‘un desliz’ con su hija. Pero por lo demás no. No me puede culpar por lo demás, yo no hice nada.

Esta profesión (abogado) me llevó a tener contacto con algunos políticos de alto rango o policías retirados, llegué a hablar con ellos para que me digan algo, y no tengo tapujos, lo voy a decir porque solamente a Dios le tengo miedo, y nadie sabe nada.

Díganme quién financió la película donde venían ‘con actores de Hollywood’ al desierto de Catamarca a destruir el clan de los Saadi. Qué pasó que vino toda la estructura de Canal 13 y Grupo Clarín a tres o cuatro días de haberse encontrado el cadáver, hubo crímenes más horrendos que el de María Soledad, y no vino nadie a Catamarca, ningún medio nacional. ¿Qué pasó con las minas, cuando firmaron que son posesión nacional y no provincial?

- ¿Qué conjeturas sacás de lo sucedido?

Alguna vez hablé con el ex juez Gandini, y lo único que me dijo es ‘mierda, te metí 220 y no hablaste nada’. Y qué voy a hablar, le digo yo, aduciendo a las torturas, y dentro de ese marco de broma le dije ‘vos sos un inútil’. Porque le digo a él y a quien fuera, que hay que buscar el perfil psicológico del presunto homicida. Una persona, o varias personas que cometieron un delito, ya sea por sobredosis de cocaína o sustancias prohibidas, que lo tienen al cadáver 48 horas escondido en algún lugar. Cuando pasa el efecto, se supone que lo primero que hay que hacer es pedir ayuda, o deshacerse del cuerpo.

En este caso no sucedió eso. De acuerdo a la autopsia, dicen que murió entre las 2 y las 6 de la tarde del día 8 de septiembre, y lo tuvieron al cadáver el sábado a la noche, domingo todo el día, y en la madrugada fueron y de deshicieron del cuerpo. Pero no lo tiraron en un estado de nerviosismo, lo operaron en el lugar, ahí la operan, la lavan, la acomodan bien y la dejan para que todo el mundo la vea.

O fue un médico, o fue un policía, por el perfil psicológico, porque es (fue) alguien habituado a estas cuestiones. No es una persona común. Y sobre esa base tendrían que haber empezado a investigar quién o quienes fueron.

Pero acá se metió la política y todo el mundo quiere llevar agüita para su estanque. Así es el tema.

- ¿Cómo jugó el escenario político?

Más allá del apellido, en realidad yo no sabía nada. Era una persona que entré a trabajar en Obras Sanitarias en el 82, y a pesar de haber tenido un tercer año de ingeniería, tenía categoría de peón. Y tenía tres faltas sin aviso por los paros sorpresivos de colectivos que hacía Ubaldini en la época de Alfonsín. Iba a laburar como cualquier hijo de vecino.

Era vox populi que pertenecer a la Juventud Peronista era ser ñoqui, yo tuve compañeros ñoquis por hacer actividades políticas únicamente y cobraban un sueldo, pero yo no, para nada.

Mire amigo, no me interesa quien sea. Alguna vez el Padre Mario Cargnello me dijo ‘mirá Luis, la verdad, es la verdad’. No me interesa de quien sea. Que se ponga el sayo quien le corresponda.

No sé si tienen que haber sabido algo, pero vamos a decir la verdad. En aquel momento se vivía en otras circunstancias. Hoy es fácil hablar, en la década del 90 era todo un tema. O nos olvidamos que había testigos a los que los querían linchar y tenían que salir disparando por los techos de los juzgados.

El mismo Guillermo Luque una vez salió disfrazado de policía federal porque la gente lo quería matar. Hoy en día la escucho a la chica cronista de Radio Mitre, Mercedes Ninci, cuando vino a declarar Osvaldo Granados, que le reconoció al padre de Guillermo Luque en Telenueve que había visto a Guillermo ese viernes 7 de septiembre cuando hacían la apertura de un local, y luego cuando vino a declarar en el juicio, negó todo, dijo que no lo había visto nunca. Y todo el mundo festejaba, la gente lo sacaba en andas, incluida esta chica Ninci que se subía en la reja de la Cámara 2 como un primate festejando. Digamos la verdad, cada testimonio se festejaba como un gol de Argentina.

Eso me llevó a mí a tener un acercamiento muy estrecho con Monseñor Miani, a quien le voy a agradecer toda la vida, y quien me ofreció ir a vivir al obispado porque era difícil.

Patti estaba condenado por asesino, pero acá hacía las hipótesis y era un dios. Entraba a un supermercado y la gente lo aplaudía, lo mismo cuando caminaba atrás de la Virgen del Valle. Esto fue una locura, y hasta el día de hoy sigue gente dividida.

La gente salió de buena fe a apoyar y pedir justicia sobre la verdad, no todo lo que hicieron

Martha Pelloni dijo hace poco que se llevará verdades a la tumba...

Si la escuché, me parece una gran irresponsable. Por qué no viene y se sienta en la justicia, donde corresponde, y dice la verdad. Tuvo la oportunidad de decir las verdades, Pelloni no me merece el mínimo respeto, le voy a decir por qué: esto me contó el Padre Mario Cargnello, cuando va a ver a Carlos Menem, hubo un protocolo de la iglesia que se debía respetar, y cuando llegaron a Olivos lo primero que hizo fue meterse la mano a su hábito, sacó una carta y le entregó a Menem.

Me cuenta a mí el Padre Mario que le reprochó esa actitud, que iban por otra misión, pero después me entero que una hermana de Pelloni estuvo involucrado en el crimen de Carrasco en el Ejercito.

Me gustaría que alguna vez se cruce conmigo, y hablemos lo que pasó frente a la Policía Federal, en el Colegio del Carmen, en el living de la entrada.

¿Qué pasó?

Ese día, el 3 de diciembre del año 90, me da la libertad el juez Gandini, llegamos al lugar, viene ella, era la siesta, había un sillón de doble cuerpo y un sillón de cuerpo solo, viene, se sienta, y me empieza a indagar.

Fue y trajo un diario de María Soledad donde había escrito unos poemas, y es verdad que yo agachaba la cabeza. Pero luego empezó a decir que yo utilizaba a María Soledad para filmar películas porno, porque yo, según ella, yo vendía películas porno en un local comercial de Mate de Luna y Rivadavia.

Decía que en estas películas participaban 'hijos del poder', yo, incluida mi ex esposa. Yo me enojé, me quise bajar el pantalón para mostrarle ciertas partes de mi cuerpo, se levantó el cura Cargnello, me agarró fuerte del brazo y me dijo ‘se terminó esto Luis’, y nos fuimos. Y en el juicio y en Mirtha Legrand pedí que se cruce conmigo, pero nunca se quiso cruzar.

¿Estas fechas te afectan?

No, en nada. Simplemente me da bronca, mucha rabia, impotencia de que desgraciadamente los políticos echaron a perder todo. Pero creo que hay algo que pueden hacer los políticos, que es dejar de usar a la familia Morales.

Y vuelvo a pedir la apertura de los archivos de la SIDE y la DEA. Por qué Oscar Castillo, que todos lo tratan acá como el hijo de la directora, por qué no presenta un proyecto, o el doctor Mera, que es senador. Abramos, veamos quién es quién y qué rol cumple Luis Tula en esos expedientes. No le tengamos miedo a la verdad y les demos tranquilidad a la familia Morales, sobre todo a la mamá, Ada Morales. Le llevemos copias del expediente y le digamos: mire señora, esto pasó.

Una vez me paró Ada y me preguntó si era casado, y le dije que no. Fue antes de esto, se habrá enterado que salía con Sole o algo. Pero con tranquilidad absoluta, y en la paz de mi corazón, no tengo problemas en pedir disculpas. Y lamento muchísimo todo esto, porque yo hasta pensé en vengarme o algo por el estilo, pero tengan la certeza absoluta de quienes fueron. Y sobre el tema de encubrimiento policial, que le metieron en la cabeza a Ada, que vea que acá no hubo nada de encubrimiento. Nadie encubrió nada. Solo hubo una manga de inútiles que utilizaron políticamente y le mintieron a Ada Morales. Del expediente no surge nada de encubrimiento.

Fueron una manga de atorrantes, de distintos signos políticos, radicales y peronistas, que fueron y le mintieron y le siguen mintiendo a Morales.

Hubo dejadez, inoperancia, pero siempre con la mirada puesta en el norte por cuestiones políticas. Esa es la verdad.

¿Mantenes relación con Luque?

No. O sea, hasta el día de hoy uno junta monedas, juega un partido de fútbol y toma una coca. Es así. Nada que ver su actividad, sus amistades son distintas de las mías.

Pero por eso no voy a decir que conmigo se portó mal. Fue un compañero honesto, leal, hay que estar dentro de la cárcel. En un segundo perdés la vida, nosotros hemos sufrido decenas de motines, y entre los dos nos apoyábamos adentro y fuimos leales los dos.

Yo le agradezco, pero no somos amigos. Fuimos compañeros en la tragedia, dos internos que estábamos aislados, yo me dediqué a estudiar y pasaba mis horas con los guardia cárceles, no con los internos.

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