segunda audiencia para “el MACHETERO DE LOS MOLLE”

Pidieron el apartamiento de Roberto Mazzucco como defensor

No se hizo lugar al planteo. El abogado había sido fiscal en la etapa de instrucción y lo imputó en un primer momento.
sábado, 6 de junio de 2020 · 01:09

Iniciada la segunda audiencia en el debate que tiene a Mario Ibáñez en el banquillo de los acusados, el fiscal Federico Maturano solicitó que se retire a Roberto Mazzucco como defensor. Consideró que había un conflicto de intereses, dado que Mazzucco fue el primer fiscal que tuvo la causa. “Fue acusador y hoy asume como defensor”. Por su parte, Ariel Díaz Sosa, abogado de la querella y de la acción civil, acompañó el planteo y solicitó la intervención de la Fiscalía de Instrucción en turno, al considerar que podría caber la posible comisión del delito de “prevaricato de abogado”.

El defensor Mazzucco rechazó el planteo. Al mismo tiempo, admitió que efectuó la primera imputación contra Ibáñez: “Homicidio en grado de tentativa agravado por femicidio”. “No hay intereses contrapuestos. Ya no soy parte del Ministerio Público Fiscal. No hay impedimento”, señaló y rechazó el plateo.

El juez Carlos Moreno consideró que el planteo es extemporáneo y si bien a su criterio no hay delito, “creo que hay una falta grave de tipo ético”. Ante este tipo de conducta, debiera intervenir el Colegio de Abogados, señaló. Por lo que no hizo lugar al planteo.

No obstante, a fin de preservar los derechos de la víctima, solicitó que en el interrogatorio solo participe el codefensor Antonio Acuña. 

Dada esta situación, Mazzucco debió salir de la sala cuando Irma Irene Ibáñez, una de las denunciantes, pasó a declarar. Recordó que en aquella ocasión, el acusado –su sobrino- “me empezó a gritar cosas de borracho. Yo pensé ‘le habla a las ovejas’. Luego se acercó y me dijo que me iba a matar. Me pegó un hachazo. Tengo tres (marcas de) hachazos. Me hizo atacar con cuatro perros.

De mi parte, nunca tuvo una ofensa”, aseguró. Además, Irma Irene recordó distintos hechos, anteriores a la brutal agresión que sufrió aquella vez. Contó que cuando era niño, “animal que había en su casa, lo hachaba”; que varias veces la amenazó, que intentó golpearla y que en una oportunidad “me agarró a cascotazos. Llovían cascotes y ladrillos. Día y noche me tenía amenazándome. Me decía cosas que me duelen porque somos de la misma sangre”.

Al mismo tiempo, aseguró que en alguna ocasión la acosó y hasta le realizó una propuesta indecorosa. Para Irma Irene, el trasfondo es una cuestión de herencia familiar. El padre del acusado es su hermano y los hermanos Ibáñez heredaron un predio en Los Molle. Las diferencias entre familiares se hicieron manifiestas. “Si uno quiere convivir en medio de esa gente, no va a vivir. Vivo sola; no tengo quién me defienda. Nunca entendí la saña de él”, expresó.

Para la denunciante, su sobrino “lo tenía todo premeditado. Varias veces fue a mi casa y no hizo nada porque tengo un perro pitbull. Para mí, era la muerte directa. Quien me macheteó fue él. Actuó por la madre y el padre”, comentó.

La audiencia pasó a un cuarto intermedio. Está previsto que se reanude el lunes a las 9. Las partes podrán plantear sus alegatos. 

Imputación
Mario Ibáñez debe responder por los delitos de “lesiones graves calificadas por violencia de género” y “lesiones graves en concurso real”. En octubre de 2017 había agredido a sus tías Irma Irene y Eleodora Ibáñez con un machete y por este violento suceso fue conocido como “El Machetero de Los Molle”. El debate se había iniciado a principios de marzo último. Sin embargo, debido a la entrada en vigencia del aislamiento social, preventivo y obligatorio para prevenir la propagación del COVID-19 y al receso judicial extraordinario, el debate fue suspendido. Por ello, el proceso se reinició el jueves. En la primera audiencia, el acusado se mantuvo en silencio. Por lectura, se incorporó la declaración que efectuó en la etapa de instrucción. En aquella oportunidad, había reconocido que, “para defenderme”, le aplicó un golpe de puño a su tía.

Luego, Eleodora Ibáñez, una de las denunciantes, contó lo que recordaba de aquella tarde. El juez Moreno le pidió perdón por la suspensión del primer debate, en el marco del receso judicial extraordinario, y le solicitó que volviera a contar lo que sucedió aquel día. El mismo ritual realizó en la audiencia de ayer, cuando Irma Irene se acercó al estrado a contar su versión. Eleodora recordó que cerca del alambrado vio tirada a su hermana. “Pensé ‘está muerta’ y un perro la mordía”. Se acercó, la vio llena de sangre por la pelea con su sobrino. De repente, él comenzó a agredirla. “Me defendía como podía. ‘Acá me mata’, pensé. No sé de dónde saqué fuerzas y lo empujé. Sentí miedo de morir; quería matarme”, expresó. 

Otras Noticias