CARA Y CRUZ

En especie

lunes, 20 de septiembre de 2021 · 01:05

La historia de Agroindustria Pomán Sociedad del Estado, creada por la Municipalidad de Pomán, se desarrolla con total normalidad, conforme a las expectativas. En una interesante ejercicio de regresión al Medioevo, liquidará en especie un crédito de 15 millones de pesos que le otorgó AICAT, otra sociedad estatal, pero de la Provincia. 100 mil kilos de aceitunas que, rigurosa, AICAT exigió le fueran entregados como máximo en 60 días.

AICAT se comprometió además comercializar los productos de la firma pomanista a cambio de un 3% de su valor. 

La creación de Agroindustria Pomán se ajusta a los desatinados criterios aplicados en otras empresas estatales a nivel provincial, con el aditamento que fue idea del intendente perpetuo del distrito, Francisco Gordillo, también célebre por sus experiencias como ministro de Gobierno, donde quedó enredado en una causa por narcotráfico, y Educación, donde siguió disciplinadamente la política de decadencia tradicional, sazonada con escandaletes y ciorruptelas.


En febrero de 2018, el grupo Dulcor decidió clausurar la finca olivícola y la fábrica de aceite y aceitunas de mesa Vanoli, localizada en Pomán, porque no podía sostenerla. Gordillo imaginó que él podría triunfar allí donde experimentados productores habían caído tras mucho esfuerzo, y les hizo el favor a los empresarios de comprarles toda la estructura por 23 millones de pesos, pagaderos en cuotas a cinco años, con opción a cinco más.

Gordillo aclaró en la oportunidad que el sueño de la sociedad del Estado propia no comprometería la coparticipación municipal en la transacción, que se pagaría con la misma producción, y que la Provincia financiaría la cosecha. 

Dos años después, como era de esperarse, la fábrica seguía sin funcionar pese a que el intendente, en su vocación de emprendedor, había llegado a restaurar el instituto de las aduanas interiores para cobrarles una tasa municipal a los productores olivícolas que pretendieran vender sus aceitunas fuera de Pomán.

Ya cinco meses después de su creación se le habían empezado a ver las patas al indefectible fracaso, con un auxilio gubernamental  $500 mil destrabado a principios de 2019 para colaborar con el Programa de Cosecha y Procesamiento de Aceituna. Fue el primero de una serie de desembolsos del Tesoro provincial destinados a mantener el capricho gordillista.

En marzo de 2020, mientras Gordillo estaba de licencia como intendente, cumpliendo funciones como ministro de Educación, el Gobierno le otorgó a la Municipalidad de Pomán un aporte extra reintegrable por $4.000.000 "destinado a la compra de frutas necesarias para la producción del presente año de Agroindustrias Pomán".


Este empeño oficial tal vez obedeciera a que Agroindustria Pomán era la primera sociedad del Estado encarada por una comuna, hito histórico sin dudas en un derrotero de gestión provincial caracterizado por las frustraciones, con PRODUCAT y el ya caído “call center”.

Conforme al Presupuesto de ese 2019 que sumaba a la firma pomanista a la cadena de estructuras parasitarias, AICAT debía recibir $10 millones y PRODUCAT 124. $134 millones entre ambas, que se encadenaban a los $223,5 millones que junto a la CAMYEN habían recibido desde sus respectivas creaciones hasta noviembre de 2018: $357,5 millones para sostener estas estructuras bulímicas. El dinero no se destinaba a inversiones, sino a gastos corrientes que incluían los salarios del personal, muy deprimidos todos salvo el de los funcionarios designados en la conducción.  Pero no ha de negarse el mérito y la visión de Gordillo, que honra sus deudas. Con la firma del convenio, se conoció que AICAT le había prestado nada menos que 15 millones de pesos. Los pagará, con aceitunas, exótica moneda cuya valuación, oficial o “blue”, se desconoce en el mercado cambiario. n
 

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