EDITORIAL

Dilema después de la debacle

martes, 14 de septiembre de 2021 · 01:08

Difícil es para los gobiernos que tienen un traspié electoral hacer una lectura correcta del mensaje que los ciudadanos emitieron a través de las urnas. No hay, por cierto, un mensaje univoco, pero sí puede intentarse formular una interpretación general respecto de lo que los electores, al expresar su voto negativo, rechazan de la gestión.

Aunque los comicios del domingo fueron Primarias, que no inciden en la futura conformación de los cuerpos legislativos, la caída pronunciada de los votos del Frente de Todos en comparación con las elecciones de hace apenas dos años ha motivado una autocrítica en el gobierno nacional. El propio Alberto Fernández manifestó, en su discurso posterior a que se conocieran los datos del escrutinio provisorio, "algo habremos hecho mal". 

El dilema para los gobiernos es discernir si lo que la ciudadanía exige es un cambio total de las políticas o una profundización de las mismas. Habitualmente las autoridades son poco propensas a cambio abruptos sobre la marcha, a modificaciones del sentido de las medidas que se vienen adoptando. Cuando a Mauricio Macri le preguntaron, luego de la derrota de las PASO de 2019, qué haría si ganase en las elecciones presidenciales, palabras más, palabras menos: “lo mismo, pero más rápido". Esto es, profundizar el modelo.

¿Qué hará Alberto Fernández? Todo indica que la lectura que prima es, obviamente, que se hicieron cosas mal. Pero a juzgar por las declaraciones de los principales funcionarios o dirigentes, lo que se hizo mal no tiene que ver con la esencia del modelo de gobierno. Ayer, en el primer acto luego de la debacle electoral, presentó un proyecto que afianza el rumbo económico elegido: un modelo de perfil industrialista, que prioriza el mercado interno, y que intenta favorecer a las pequeñas y medianas empresas nacionales: la nueva Ley de Compre Argentino. La iniciativa postula la modificación de de una ley sancionada en 2018, y apunta a fomentar una mayor participación de las empresas nacionales como contratistas de Estado.

En declaraciones al sitio baenegocios, el ministro de Producción, Matías Kulfas, dejó en claro que el Ejecutivo considera que el modelo no se toca: "No vamos a retroceder un milímetro en nuestra visión productivista". Para el Gobierno nacional, en todo caso, lo que se debe cambiar son otras cosas: ciertas actitudes, eliminar discursos confrontativos, o, en todo, caso mejorar la comunicación gubernamental. En esto último coincide el gobernador catamarqueño, Raúl Jalil, que en declaraciones a Radio Ancasti opinó: "Yo creo que el presidente no está mostrando todo lo que está haciendo".

El tiempo dirá si la "profundización del modelo" le servirá al gobierno para mejorar su performance electoral, o terminará de hundir sus posibilidades de continuar más allá de 2023. La clave parece estar en la economía. Más allá de las actitudes a modificar, los mensajes confrontativos, las luchas intestinas por el poder en el oficialismo y los problemas de comunicación, la historia indica que, por lo general, la gente vota "con el bolsillo". La duda es si la profundización del actual modelo mejora o empeora la situación económica de los argentinos.

Otras Noticias