CARA Y CRUZ

El litigio capitalino

sábado, 11 de septiembre de 2021 · 01:10

No hay disidencias al trípode que conforman Raúl Jalil, Lucía Corpacci y Gustavo Saadi, pero bajo ese paraguas provincial se dirimirán mañana algunas disputas de posicionamiento interesantes. 

La que mayor tensión pública cobró fue la de Los Altos, donde confrontan por la intendencia Rafael Olveira, que va por su reelección, y el senador Raúl Barot. Ambos volverán a competir el 14 de noviembre, porque Barot no presenta una lista dentro del Frente de Todos, sino  una alianza aparte, que cuenta con el respaldo de sectores del peronismo y radicales como el primer candidato a concejal Carlos “Kiki” Olveira. Lo de mañana, entonces, es un primer round. Fuera de la polarización alteña juega Blasia Gómez, por la alianza Con Vos Podemos.

Otro intendente que debe lidiar con astillas del mismo palo es Guillermo Ferreyra, de Fray Mamerto Esquiú, a quién se le abrió una alianza aparte, como Barot, después de dos años de rudos enfrentamientos institucionales, la presidenta del Concejo Deliberante Ana Acosta, mientras la diputada Verónica Mercado apadrina una propuesta dentro del Frente de Todos

Sin embargo, es el litigio capitalino el que concentra más atención. Nueve listas se ofrecen para confeccionar la nómina final para el Concejo deliberante, donde el peronismo renueva cuatro de las siete bancas en juego. No hay aspirantes a reelegir.
La pelea es palo a palo, dura, aunque sin agresiones, con mucho despliegue en redes sociales y trabajo territorial.
Laila Saleme tiene al apoyo de gran parte del funcionariato municipal. En 2019 fue precandidata por el circuito 6, pero no consiguió superar la instancia de las PASO. Ahora busca entrar en un lugar expectante de la sábana.

Los resultados que obtenga Saleme serán determinantes para la confección de la lista final, debido a la aplicación de la paridad de género. Si encabeza, todos los casilleros impares deberán ser ocupados por mujeres, de modo que podría darse el caso de que el candidato principal de la lista que salga en segundo término deba resignar el espacio para quien lo secunda.

De las 9 propuestas, la única sobreviviente de la elección de 2017 es Esperanza Capital, que orienta el ministro de Vivienda Fidel Sáenz y lleva a la cabeza a Germán Kranevitter. Aparte de afianzar su presencia en el distrito –es la segunda vez que compite con la misma denominación-, el sector apunta  a retener, como mínimo, la banca que deja Mauricio Varela.
En 2017 se ubicó segundo, debajo de la oferta armada por el gastronómico Luis Barrionuevo con su sobrino Maximiliano Mascheroni, quien dará el salto a la Cámara de Diputados.

Esperanza Capital cerró para esta contienda con los concejales por circuito Nicolás Zavaleta y Daniel Zelaya, cuya tracción suma a los propios, Francisco Sosa y Gustavo Frías. También fichan allí Mascheroni, la Agrupación La Calle y el grupo del funcionario del Ministerio de Gobierno Nicolás Verón.

Kranevitter fue precandidato en 2019 en el circuito 7, pero no tuvo suerte. Este turno le ofrece la oportunidad de una revancha, pues su rival de entonces, Alejandro Díaz Martínez, forma con los hermanos López Rodríguez, que juegan en la lista encabezada por Juan Pablo Dusso. 

Es el bautismo de fuego para el joven en el terreno electoral. Aparte de los López Rodríguez, tiene el respaldo del senador Maximiliano Brumec, que en 2017 había presentado una propuesta propia y ahora prefirió no exponerse al conteo de costillas.
El incipiente “dussismo” pretende, de mínima, obtener un volumen de votos lo suficientemente significativo para cimentar su crecimiento y llamar la atención del intendente Gustavo Saadi, quien se supone irá por un nuevo y último mandato en 2023.

Los horizontes son más lejanos que en 2017, donde la contienda intestina posicionaba para la sucesión de Raúl Jalil. Sáenz y Brumec maniobraron y construyeron hasta el final desde las cifras logradas allí, pero finalmente pusieron sus estructuras al servicio de Saadi, candidato de la unidad. 
La expectativa sucesoria no está tan presente ahora, pero se sabe: al que madruga, Dios lo ayuda. En Capital no hay reelección indefinida y conviene, aunque cueste, mantener vivas las brasas. Tarde o temprano, no se sabe, puede caer el asado. Saadi bendice "urbi et orbi": todo va la misma manga.

Otras Noticias