EDITORIAL

Por goleada

miércoles, 5 de mayo de 2021 · 01:02

En los cinco años que van entre 2016 y 2020, solo durante 2017 los salarios no perdieron por goleada contra la inflación en la Argentina. El poder adquisitivo de los asalariados, que se había recuperado notablemente en el período 2003-2015, salvo algunos años recesivos como 2009 y 2014, empezó a decaer a partir del programa económico aplicado por Cambiemos y continuó su tendencia a la baja en 2020, con un fuerte impacto de la pandemia en la economía.

Si bien en el primer trimestre del año las estadísticas muestra un empate entre evolución de los salarios y del índice general de precios, las proyecciones para lo que resta de 2021 también son negativas: las paritarias de los gremios más fuertes están cerrando en alrededor del 35%, mientras que las expectativas inflacionarias auguran un 45%. 

De confirmarse la tendencia, los salarios habrían perdido alrededor del 27% de su poder adquisitivo en cuatro años, los dos últimos del gobierno de Mauricio Macri y los dos primeros de Alberto Fernández.
Este ajuste de hecho a los ingresos de los trabajadores viene impactando negativamente en la recuperación del consumo, y lo seguirá haciendo si es que no hay un cambio drástico en la tendencia.

A diferencia del gobierno nacional anterior, que consideraba que el motor de la economía iba a ser las inversiones, que nunca llegaron en los niveles esperados porque los capitales optaron por la especulación financiera facilitada por el programa económico, el actual gobierno descree de la teoría del derrame, y apuesta a un fortalecimiento del salario para impulsar el crecimiento de la economía.

Sorpresivamente, esta perspectiva se vio fortalecida porque es similar a la del discurso que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dio hace unos días ante las dos cámaras del Congreso. En una crítica directa a los programas económicos neoliberales, Biden dijo que “el efecto derrame en economía nunca funcionó. Es tiempo de hacer creer la economía desde abajo y el medio”, “Ya es hora de que las grandes corporaciones y los más ricos del país, que son el uno por ciento de la población, paguen su parte justa de impuestos". Y remató: “Wall Street no construyó este país”, sino que fue “la clase media”. “Y los sindicatos construyeron la clase media".

La idea de "hacer crecer la economía desde abajo y el medio" no va a funcionar en la Argentina si no hay una recomposición del poder adquisitivo de los salarios, que es factor de aceleración del consumo y consecuentemente de crecimiento de la economía. Si en cada país este desafío es muy difícil de lograr, en el nuestro aún más por la incidencia distorsiva de la inflación. Satisfecho por la tónica del discurso de Biden, el gobierno argentino se enfrenta sin embargo a restricciones derivadas de un escenario crítico, donde la inflación sigue ganando por goleada. 

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