miércoles 24 de julio de 2024
EDITORIAL

Los ganadores de la pandemia

La pandemia va dejando a su paso muertos y pobreza. Pero hay una minúscula porción de ganadores...

Por Redacción El Ancasti

La pandemia va dejando a su paso muertos y pobreza. Pero hay una minúscula porción de ganadores, un grupo de personas y empresas que han multiplicado exponencialmente sus ganancias y sus patrimonios desde que el virus empezó a circular en el planeta.

Algunas de esas empresas son las vinculadas a actividades que se vieron beneficiadas con las restricciones de circulación y la emergencia del mundo virtual. Pero hay otras que empezaron a recaudar a lo grande por su vinculación con la gestación de las vacunas que funcionan como la esperanza única, pero cierta, de superar la enfermedad.

La organización internacional Oxfam acaba de publicar una investigación que describe cómo el desarrollo de las vacunas provocó que al menos nueves personas se convirtieran en flamantes multimillonarias. Las nuevas fortunas, según Oxfam, se produjeron “gracias a las ganancias descomunales de los grupos farmacéuticos que tienen el monopolio sobre la producción de vacunas contra el covid-19”.

El informe remarca un dato que es revelador de las inequidades que caracterizan al mundo actual: la fortuna acumulada de los nueve multimillonarios citados, que ronda los 19.300 millones de dólares, “permitiría vacunar 1,3 veces al conjunto de países de ingresos bajos, que solo han recibido 0,2 por ciento de las vacunas producidas en el mundo”.

Entre los nuevos afortunados se encuentran el presidente de Moderna, Stéphane Bancel, con 4.300 millones de dólares, y el presidente y cofundador de BioNTech (fabricante de la vacuna Pfizer), Ugur Sahin, con 4.000 millones. También dos de los inversores de Moderna, el inmunólogo Timothy Springer (2.200 millones de dólares) y el científico Robert Langer (1.600 millones de dólares), al presidente de esta compañía biotecnológica estadounidense, Noubar Afeyan (1.900 millones de dólares), y el director general de una empresa con un acuerdo para fabricar y envasar la vacuna de Moderna, Juan López-Belmonte (1.800 millones de dólares). 

Hay, asimismo, tres chinos, cofundadores de la empresa china CanSino Biologics: se trata de Zhu Tao (1.300 millones de dólares) cofundador y director científico de la empresa, Qiu Dongxu (1.200 millones de dólares), cofundador y vicepresidente senior y Mao Huihua (1.000 millones de dólares), también cofundador y vicepresidente senior.

Lo paradójico de la situación es que los fondos para financiar la investigación sobre las vacunas provinieron mayoritariamente de fondos públicos, pero la apropiación de las ganancias es privada. Y mientras en algunos países, como Estados Unidos, sobran las vacunas y hay que incentivar a las personas para que acepten recibir dosis, la gran mayoría de los países claman por acceder a ellas para morigerar el impacto de la pandemia, incluso naciones que, como Argentina, ya han pagado por millones de vacunas que aún no llegan.

En este contexto de escandalosa desigualdad, crece el pedido mundial para que se liberen las patentes, lo que permitiría que antes de fin de año se produzcan y distribuyan vacunas suficientes para todo el mundo. La respuesta, también de connotaciones escandalosas, sigue siendo negativa.


 

Seguí leyendo

Te Puede Interesar