CARA Y CRUZ

La coartada patriarcal

viernes, 30 de abril de 2021 · 01:06

La persecución desencadenada en Catamarca contra las voces disidentes es alarmante, tremenda. La columna de ayer comentó la situación del fiscal de Belén, Jorge Flores, blanco de una conspiración antiminera que utilizó el pretexto de que usó su puesto para transgredir restricciones sanitarias y facilitar el paso de camiones hacia las empresas mineras que serían propiedad de su esposa. Se superpone ahora la calumnia vertida sobre la concejala y expresidenta del Concejo Deliberante de Recreo Melissa Herrera, investigada en sede judicial por haber fraguado, supuestamente, la designación de su empleada doméstica como directora de Prensa de ese cuerpo sin que ésta tuviera la menor idea y por tal motivo suspendida en el ejercicio de su cargo durante 60 días.


Herrera estima que no hizo nada incorrecto y denunció un complot en su contra instigado por el intendente Luis “Lula” Polti, cuyo acendrado machirulismo no soportó que una mujer estuviera al frente del Concejo Deliberante.
"Me sorprende la situación, pero lamentablemente algunas veces la política tiene estas jugadas. Yo no simpatizo con el intendente Luis Polti y siento que esto es parte de una jugada, porque a Polti siempre le molestó que una mujer esté al frente del CD. Esto es parte del patriarcado”, dijo.
La concejala cayó en el ojo de la tormenta de puro buena, nomás, y el resentido de Polti se aprovechó de su nobleza, diría el Chapulín Colorado. Herrera no abriga resentimientos hacia su exempleada doméstica, “una amiga” que su criterio “fue utilizada” por el machirulo Polti y los alcahuetes que tiene en el Concejo Deliberante.
“Como vivía al frente de mi casa, le dije que podía venir y se instaló, vivía conmigo. Mi error fue darle trabajo en el CD, no haber delegado ni haber controlado que ella siguiera prestando servicios, porque al principio fue y después no se presentó más. Ella es quien está en falta, era ñoqui como un montón de los nombramientos que hicieron los concejales por acuerdo con Polti”, se defendió.

La concejala Herrera habría designado a su empleada doméstica como funcionaria del Concejo Deliberante de Recreo


Extraordinario. Independientemente de que el enjuague que se le endilga sea cierto, Herrera confiesa que le resolvió un problema a una amiga dándole un puesto en el Concejo Deliberante de Recreo y además admite que hay “un montón de ñoquis” designados por los furrieles edilicios de Polti. 
Ñoqui: También llamados “voladores”. Dícese de quien cobra un sueldo del Estado sin contraprestación laboral. La denominación remite a la costumbre de comer ñoquis los 29 de cada mes, único día en el que los “ñoquis” concurrirían a su lugar de trabajo para cobrar. La bancarización moderna los exime de este módico sacrificio, gracias a Dios y la Virgen del Valle.
Se trata de un fraude a la administración pública. Aunque naturalizado por los usos y costumbres, no deja de serlo, y la concejal Herrera se abstuvo de denunciarlo, incluso siendo presidente del Concejo Deliberante. Capaz que la omisión obedeció a los mandatos del “patriarcado” ensañado en desacreditarla.


Lo que se le imputa es muy concreto: cuando presidía el Concejo Deliberante nombró a su empleada doméstica directora de Prensa del cuerpo con un sueldo de alrededor de 45 mil pesos, de los cuales solo le entregaba 4.000 ¿Qué tiene eso que ver con el patriarcado?
Si es cierto que los concejales que ahora se apresuran a despojarla del cargo nada hicieron cuando el intendente Polti fue detenido por violar la cuarentena, de gran pesca con un grupo de amigotes. Pero aún así…
El fiscal Flores se arropa en las banderas de la minería, Melissa Herrera en las del feminismo. Coartada minera, coartada patriarcal. Los adjetivos no alcanzan a matizar la dureza de ciertas caras.n

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