EDITORIAL

Turismo: deuda a saldar

jueves, 29 de abril de 2021 · 01:04

Nada tiene que envidiarle Catamarca a las provincias líderes del turismo en el NOA en lo que respecta a los atractivos naturales que albergan sus territorios. Sin embargo, la distancia con Salta y Jujuy es abismal, como se puede comprobar fácilmente con solo ver las estadísticas vinculadas con el flujo de turistas, antes y también durante la pandemia.

Jujuy acaba de ser mencionada por la revista Forbes como uno de los “cincuenta lugares más espectaculares del mundo para visitar” en una lista que integran además sitios como Bristol (Inglaterra), la Gran Barrera de Coral (Australia), Alentejo (Portugal), Capadocia (Turquía) y Ozarks de Arkansas (Estados Unidos), entre otros.

“Dirígete a la provincia de Jujuy en la Cordillera de los Andes de Argentina para ver un lado del país del que la mayoría de la gente nunca ha oído hablar. El paisaje es alucinante, con una combinación única de montañas y desierto. Picos coloridos, como el Cerro de Siete Colores en Purmamarca y la Serranía de Hornocal en Humahuaca, estallan como arcoíris bajo las condiciones de iluminación adecuadas”, se lee en la publicación.

Nada tiene que envidiarle Catamarca a las provincias líderes del turismo en el NOA en lo que respecta a los atractivos naturales que albergan sus territorios.

Cambiando los nombres de las localidades o los parajes, descripción similar puede hacerse de los paisajes catamarqueños, donde además de imponentes desiertos y montañas, abundan también ríos y valles donde el color predominante es el verde. 

Que una revista de renombre internacional como Forbes, especializada en el mundo de los negocios y las finanzas y dirigida a sectores del altísimo poder adquisitivo, le dedique un espacio a Jujuy habla del valor turístico de esa provincia, pero también de gestión y de inversión para ocupar espacios de difusión. 

Si emparda en atractivos naturales, Catamarca en cambio pierde por goleada con las provincias mencionadas en materia de infraestructura pública y privada vinculada al turismo, en calidad de atención, en planificación estratégica y en capacidad organizativa y de articulación entre Estado y actores privados.

Salvo la infraestructura, el resto de las carencias se puede suplir sin grandes inversiones financieras. No cuesta tanto dinero la capacitación para la atención al turista, el diseño de un plan de largo plazo y tampoco aceitar los mecanismos para lograr eficiencia en la articulación pública-privada. Sí demanda esfuerzo, compromiso y dedicación permanente. 

En el corto plazo, la carencia de infraestructura puede pasar algo inadvertido, porque la pandemia ha modificado hábitos también en el turismo. El turismo pos pandemia apuntará más a los atractivos naturales que a los comerciales, y Catamarca cuenta con ventajas comparativas en ese sentido, de modo que con modestos aportes se podrá logar un turismo sustentable en lugares tranquilos, sin grandes concentraciones de gente.

Si se compara la situación del turismo catamarqueño con la existente hace 25 o 30 años atrás, el saldo es muy favorable. Si la comparación es con el potencial disponible, la provincia sigue con una deuda que deberá saldarse, ahora con una nueva realidad que puede jugar a favor de los intereses provinciales.n

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