CARA Y CRUZ

Diluvio histórico

martes, 2 de marzo de 2021 · 01:05

No hay registros recientes de un temporal como el que se produjo ayer al mediodía en San Fernando del Valle de Catamarca. En dos horas cayeron entre 80 y 90 mm. de agua, al nivel de lo que suele suceder en provincias como Tucumán o Córdoba. De hecho, según informó el Servicio Meteorológico de la Universidad Nacional de Catamarca, la última precipitación importante fue el 15 de febrero de 2017, cuando la cantidad de agua caída fue de 45 mm. en una hora y 70 mm. en tres. Por eso, técnicos de ese servicio consideran que la tormenta de la víspera superó los registros de los últimos 10 años. Pero ayer hubo precipitaciones intermitentes durante del resto de la tarde-noche, con lo cual el acumulado final fue de casi 95 mm en Capital y alrededores. El promedio histórico de lluvia de marzo en esta zona es de 55 mm. En otras palabras, ayer, en un par de horas llovieron prácticamente dos meses juntos. Una barbaridad.

Con un temporal de estas características no hay ciudad que aguante. Y eso quedó a la vista durante y después. La tormenta arrastró contenedores de residuos, motos, autos y hasta personas desprevenidas. Las calles y avenidas se convirtieron en verdaderos ríos, intransitables. Solo podían andar con alguna dificultad las camionetas y algunos vehículos con buen despeje del suelo. Aún así las autoridades se vieron obligadas a pedirle a la gente que no saliera de sus domicilios por precaución. Quizás no hacía falta: la mayor parte de las casas tuvieron anegamientos de cierta relevancia. Todos debieron hacer algo para sacar el agua que desbordó patios y jardines e ingresó al interior de algún modo. Aunque obviamente, la peor parte se la llevaron los barrios bajos del norte y, sobre todo, sur de la Capital. Villa Eumelia, una vez más, quedó anegado por completo. 

Después de la lluvia fuerte, la ciudad mostró las consecuencias. Calles y avenidas destruidas, los baches que esperaban arreglos se ensancharon, desechos, bolsas con residuos, ramas y todo cuanto estaba suelto y podía ser arrastrado terminó acumulado en alguna parte de los sectores bajos. El arroyo La Florida-Fariñango había desbordado en varios tramos. En el CIC Sur se montó un operativo para atender a los vecinos más afectados por el temporal. El Club San Lorenzo de Alem habilitó sus instalaciones para que pernocten 15 familias. A todos ellos se les acercaron elementos de protección, ropa, colchones y refuerzos alimentarios. 

Otra situación grave se vivió en el Hospital San Juan Bautista, donde se inundó el sector de Emergencias, parte del internado, la sala de espera y se derrumbó un tramo de cielorraso en el ingreso a la playa de estacionamiento. Se debió trasladar a algunos pacientes a otros sectores y personal de Bomberos, Defensa Civil y del propio hospital hizo trabajos de desagote en el ingreso y servicios anegados. 

Lo del hospital es dramático. Cada verano, en cada lluvia más o menos importante, se reitera ese problema. Desde que se inauguró, a principios de los ’90, los mismos sectores vuelven a inundarse. Su principal defecto es el proyecto original. Se construyó sobre la base de un hospital de campaña pensado para Canadá. Lo terminó de hacer la empresa Comarco en la gestión de Arnoldo Castillo. Pero nunca repararon en que se encuentra en un pozo. No hay forma de que el agua no ingrese por la rampa de acceso a la guardia. Ayer algunos pasillos se asemejaban a un barco en naufragio y en tareas de evacuación. Solo por milagro aún nadie se electrocutó. 

Fue por esa razón es que ayer el gobernador Raúl Jalil, en la recorrida que hizo por el nosocomio a la tarde, reiteró que la Provincia ya compró el terreno en la zona sur, cerca del actual hospital monovalente Carlos Malbrán, para construir el San Juan Bautista III. Habrá que esperar que el Gobierno priorice esta obra en su plan anual. Es, sin dudas, una inversión de primera necesidad. 

El intendente Gustavo Saadi hizo por su lado un relevamiento de las zonas más dañadas por la tormenta. No hay dudas que deberá reforzar partidas destinadas a repavimentación, bacheo y desagües. Sin embargo, es rigurosamente cierto que no existe infraestructura urbana que soporte 90 mm. de agua en una hora. Mal puede tomarse una situación de esta dimensión para la chicana política.n

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