Editorial

Una oportunidad para Catamarca

martes, 23 de febrero de 2021 · 01:16

No hay dudas de que la pandemia todavía en curso fue un golpe durísimo para la actividad turística en todas partes. Pero a medida que la situación tienda a la normalidad –la “nueva normalidad-, la humanidad debe ir procurando tomar nota de los efectos que el COVID-19 causó en  todos los aspectos de la vida social. También en el sector turístico, que ya comenzó a prepararse, con experiencias modestas, para aprovechar los cambios de hábitos que trajo aparejados la pandemia.

El temor a los contagios y los protocolos de distanciamiento social juegan en contra de las actividades masivas y las grandes concentraciones. La alternativa, que los turistas empezaron a explorar con avidez en el último año, es descansar en sitios donde no haya aglomeraciones y los atractivos sean más de tipo natural que generados por el hombre con un sentido comercial.

Ya hay algunos proyectos en marcha a nivel nacional, como “La Ruta Natural”, que propone descubrir la Argentina a partir de 17 grandes rutas territoriales y siete circuitos temáticos que abarcan desde la selva misionera a los valles y quebradas del norte, pasando por la Puna y también la Costa Atlántica.

En esta nueva moda, que parece, como la virtualidad, que llegó para quedarse aún cuando la pandemia finalice, Catamarca tiene ventajas comparativas que debería aprovechar. La preferencia hacia los nuevos destinos “de alta calidad ambiental”, que Catamarca tiene en abundancia, crecerá en el futuro en desmedro de los destinos clásicos, que ofrecen más atractivos de índole comercial que paisaje, y que por esa razón convocan a multitudes que impactan negativamente en el contexto natural y son funcionales a la propagación de enfermedades contagiosas.

El turismo sustentable, el turismo de aventura o el ecoturismo, que emergen como opciones que los viajeros practicarán con más asiduidad en el futuro, se adaptan perfectamente a la oferta turística catamarqueña. La inmensa disponibilidad y variedad de paisajes con que cuenta la provincia es un recurso valiosísimo en el nuevo contexto. 

De todos modos, la abundancia de la naturaleza requiere, también, de inversión en infraestructura que ofrezca ciertas garantías al turista que visita Catamarca: buenos caminos para llegar a destino, alojamiento de calidad y servicios adecuados según las características del lugar. No puede haber, en este contexto, pretensiones de lujos excesivos, pero sí de comodidades mínimas.

El desafío es tanto para el sector público como el privado. La inversión pública sin el aporte privado, o el esfuerzo privado sin el acompañamiento estatal  imposibilitan cumplir con los objetivos que se fijan. La reflexión es aplicable a todos los sectores, pero particularmente el turismo, donde la articulación pública-privada es imprescindible. 

La pandemia ha sido un factor sumamente negativo para el turismo, pero el cambio de hábitos que ha provocado puede convertirse en una oportunidad que nuestra provincia no puede desaprovechar.

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