miércoles 19 de enero de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
CARA Y CRUZ

El silencio de las togas

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
4 de noviembre de 2021 - 01:03 Por Redacción El Ancasti

El excamarista Juan Pablo Morales, vuelto al ruedo litigante tras renunciar para evitar un jury por supuestas coimas, fue cubierto de improperios ayer por manifestantes allegados a las familias de Georgina García y Micaela Toloza, muertas en enero de 2015 en un accidente ocurrido en la ruta 1, en el “tobogán de Muana”, por el que es juzgado Ariel Sosa. Morales, que elevó la causa a juicio cuando era fiscal, se sumó a la defensa legal de Sosa, hecho que podría ser incompatible, pero que en cualquier caso se dirimirá por los canales correspondientes.
La reiteración de las agresiones contra partes de juicios que se desarrollan con regularidad es lógica: se trata de una práctica legitimada por años de ejercicio ante el silencio de la Justicia y, sobre todo, las instituciones gremiales de los profesionales del derecho. 

Sobre Morales penden sospechas. Se fue de la Cámara de Apelaciones junto a Raúl Da Prá por el escándalo que desató un video, editado y viralizado desde el anonimato, en el que ambos aparecían recibiendo un supuesto soborno. Renunciaron cuando se confirmó el jury en su contra y la investigación penal está en proceso. Morales, de tal manera, está habilitado para desempeñarse como abogado, entre otras cosas por el Colegio de Abogados no le ha anulado la matrícula.
De modo que ayer, al margen de que el dolor de los deudos pueda esgrimirse como atenuante por el exabrupto, uno de los miembros del Colegio de Abogados fue agredido y tuvo que retirarse con custodia policial por ejercer su profesión.
¿No dirá nada el Colegio de Abogados? ¿Le parece a esta organización gremial aceptable que cualquiera de sus asociados deba soportar ataques e insultos por trabajar? 


El Mirador Político del último domingo, “El que calla, otorga”, giró justamente en torno a este asunto de las movilizaciones organizadas frente a tribunales con el propósito de incidir sobre el criterio de los magistrados, aún cuando los procesos se desarrollan con normalidad. Están tan naturalizadas que forman parte ya del repertorio de instrumentos disponibles para que los propios abogados diseñen sus estrategias. Así, se abren dos vías: o se regula su uso con la incorporación al Código de Procedimientos, o se lo condena.

La prescindencia del Colegio de Abogados respecto del fenómeno contrasta con la de otras asociaciones profesionales que saltan como leche hervida en cuanto le pisan un callo a alguno de sus integrantes. El Colegio Médico por ejemplo, para no irse lejos, publicó el martes una solicitada recriminando que todavía no se les haya pagado a quienes atendieron pacientes de COVID-19  el sector privado los honorarios de julio.
Si el ataque a Morales fuera un caso aislado, tal vez un pronunciamiento institucional carecería de sentido. Pero no lo es: la participación de manifestantes en juicios ordinarios es habitual y sistemática, y hay muy poco margen para dudar de su gravitación en el espíritu de jueces y fiscales.
¿Es lícita esta presión adicional? 
Si hay que llevarse por la actitud del Colegio de Abogados, parecería que sí.

La Asociación de Magistrados rompió su silencio sobre este tema luego de un incidente en el edificio de la Corte de Justicia que originó, además, una investigación judicial. Es decir: quebró la tradición de prescindencia recién cuando la práctica de las movilizaciones se introdujo nada menos que en el máximo tribunal de la Provincia.
Quizás el Colegio de Abogados espere consecuencias más graves para emitir la opinión que viene retaceando, o al menos plantear el interrogante: ¿vulneran o pueden vulnerar las movilizaciones un principio esencial del orden jurídico como el derecho a la defensa? 

Temas
Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
la osep desertora

Te Puede Interesar