CARA Y CRUZ

Monocorde historia radical

La UCR provincial se encamina a reiterar su fórmula de éxito: nada de oposición, solo oficialismo
lunes, 18 de enero de 2021 · 01:06

Casi como un calco de lo que ocurrió en julio de 2018, cuando la Junta Electoral de la UCR dejó afuera de carrera a la alianza opositora Trayectoria y Renovación Radical en la disputa por la conducción partidaria, el sábado pasado, a última hora, el órgano hizo lo propio con los disidentes de esta ocasión: la alianza Renovación Radical, conformada por la corriente Raúl Alfonsín y la CPR, cuyos máximos líderes son el rector de la UNCA, Flavio Fama, y el diputado provincial José “Chichí” Sosa, respectivamente.
Hace dos años y medio, la figura que llevaba la oposición para la presidencia del Comité Provincia era el exauditor general de la Nación Horacio Pernasetti, con la aspiración de vencer al entonces intendente de Andalgalá y actual diputado provincial Alejandro Páez, quien finalmente quedó como presidente del partido, donde tuvo una opaca performance.
Trayectoria y Renovación Radical tenía como socios al Movimiento Renovador del diputado nacional Eduardo Brizuela del Moral, el FAPRA del exintendente capitalino Ricardo Guzmán y la debutante línea Vanguardia, conducida por el exdiputado provincial Miguel Vázquez Sastre. 


El principal argumento que puso la Junta Electoral partidaria –con mayoría oficialista, obvio- para no oficializar las listas presentadas por “Trayectoria” fue que había observado irregularidades en varios departamentos, tales como defectos en los avales que incluían respaldos de personas fallecidas. Y por lo tanto solo oficializó a la alianza “Es ahora radicales” (Celestes-CPR-Morada-MIRA), con lo cual no hubo interna y las autoridades partidarias asumieron como un simple trámite. Así, brizuelistas y guzmanistas quedaron excluidos del Comité Provincia, las convenciones provincial y nacional y los comités departamentales.

La UCR provincial se encamina a reiterar su fórmula de éxito: nada de oposición, solo oficialismo


Para las elecciones convocadas para el 7 de febrero próximo, nada hace prever que el desenlace pueda ser diferente. Esta vez, a los celestes se les sumaron todos los que antes habían surgido con una supuesta “irrenunciable vocación opositora y de cambio”, tales como el Movimiento Renovador, el FAPRA y Vanguardia. De opositores corajudos a oficialistas domesticados en apenas dos años. El curioso encanto de la claudicación. 
Renovación Radical, que postulaba a Ricardo del Pino para el Comité Provincia y a Pablo Magini para el Comité Capital, anunció que apelará la resolución de la Junta en la Justicia Federal, pero los antecedentes recientes no favorecen los pataleos partidarios. 
En efecto, en 2018 la alianza “Trayectoria” siguió el mismo camino. El juez federal, Miguel Contreras, negó la apelación pero le dejó abierta la posibilidad de que recurra a la Cámara Nacional Electoral. Pero este tribunal consideró que la resolución de la Junta Electoral no es materia para tratar en esa instancia, como sí lo sería un fallo sobre un escrutinio definitivo. "Tiene reiteradamente dicho  este Tribunal que las cuestiones relativas a la oficialización de listas y a las eventuales impugnaciones formuladas con tal motivo constituyen típicos actos que integran la secuencia de aquellos que conforman el proceso electoral interno comprendido entre la convocatoria a elecciones y el fallo sobre el escrutinio definitivo y son entonces, por su naturaleza, inapelables ante esta alzada", señaló el fallo que firmaron Alberto Dalla Vía, Santiago Corcuera y Hernán Concalvez Figueiredo.


Fama y Sosa, como antes sucedió con Brizuela del Moral, Guzmán y Vázquez Sastre, deberán asumir que los discursos acerca de la necesidad de la democracia interna, la participación amplia de los afiliados, lo saludable del disenso y la construcción colectiva de un proyecto político son ideas loables para la tribuna, pero tan vacías como inconducentes en este radicalismo monocorde. 
Si en algo se han destacado los boinablancas catamarqueños es en hacer de la interna partidaria el “leitmotiv” de la militancia política. Muchos de ellos, como “Chichí” Sosa, han transcurrido gran parte de su carrera envueltos en la pelea comiteril, más incluso que en las elecciones generales. 
El capítulo de esta “renovación” de autoridades radicales parece tener un desenlace sin sorpresas. La historia va rumbo a repetirse.n

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