EDITORIAL

Riesgos y costos necesarios

jueves, 14 de enero de 2021 · 01:10

La decisión de habilitar el turismo en todo el país, con mayor o menor rigurosidad en las medidas sanitarias según los destinos, tenía como contrapartida un riesgo inevitable: que la gente, al estar de vacaciones, se relaje más de lo habitual y con ello también disminuya el autocuidado. Pero además, al haber mayor concentración de personas en lugares como playas o paseos comerciales, existan más posibilidades de contagio de Coronavirus.

No obstante, estaba claro desde el primer momento que no se podía mantener a la gente encerrada durante más tiempo y que el sector turístico tenía que trabajar, luego de diez meses de una crisis sin precedentes. Tal fue la decisión política, a sabiendas de las consecuencias que podrían producirse. 

Por tal razón fue que se aprobaron protocolos sanitarios exigentes en los destinos turísticos y medios de transporte, y que se reforzaron los controles de seguridad y los centros de salud. 

La primera semana de enero fue preocupante por el aumento de casos positivos. De un promedio de 7 a 8 mil contagios diarios que se venían registrando en el país a fines de noviembre y nueva parte de diciembre, la curva saltó a 13 mil en promedio. Según los especialistas, fue el resultado de las reuniones familiares y sociales de las fiestas de fin de año, algo que también estaba previsto por las autoridades, según admitieron.

Ahora bien, abierto el turismo y con el Covid-19 en aumento, lo que queda por hacer es incrementar los controles en un sentido amplio. El retorno a fase 1 o fase roja –como se denomina en Catamarca- no es una opción a considerar. Los gobiernos coinciden en que hay que aguantar la ola como sea. 

En lo que respecta a esta provincia, el gobernador Raúl Jalil dijo esta semana, a tono con ese criterio, que las medidas más drásticas en materia de confinamiento se podrán adoptar recién en otoño, esto es, al finalizar la temporada veraniega.

Por lo pronto, es un hecho que habrá más controles para las personas que ingresen a la provincia, como podría ser la exigencia de un test antígeno –que cuesta la mitad de un PCR- con resultado negativo. Sin embargo, aclaró que se analiza la alternativa de que sea el Estado provincial el que corra con el costo del estudio, razón por la cual Jalil se reunió con los colegios médicos y de bioquímicos para ver la forma de implementarlos en los ingresos a Catamarca. 

“Lo que no quiero es que la gente que tiene que entrar deba pagar. Prefiero que lo pague el Estado porque sino estaríamos promocionando que solo los que lo pueden pagar puedan entrar a Catamarca”, dijo Jalil en declaraciones a la prensa.

En el caso que se avance con este plan, indicó que será necesario hacer un convenio por la cantidad de antígenos que se tendrán que hacer. Aunque observó que “hay un período ventana en el cual no se puede detectar el virus”.

Hasta el momento, el ingreso a la provincia es libre para todos y solo se piden los permisos oficiales del Cuidar y del Gobierno local. En verdad será importante que si finalmente se decide exigir el test negativo para entrar, el Estado pueda hacerse cargo para evitar autorizaciones de sesgo discriminatorio.

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