EDITORIAL

Desafío prioritario

A través de un informe oficial, el Gobierno nacional confirmó lo que se intuía: la amplia...
martes, 4 de agosto de 2020 · 01:09

A través de un informe oficial, el Gobierno nacional confirmó lo que se intuía: la amplia brecha que existe entre las escuelas públicas y privadas en el contexto de las clases virtuales. Si la desigualdad era evidente en tiempos de “normalidad”, la pandemia parece haberla ensanchado.

Varios factores incidieron para que esto suceda. En primer lugar, la disponibilidad de dispositivos electrónicos para participar de las clases virtuales por parte de los alumnos y la facilidad de acceso a internet. Los estudiantes de las escuelas públicas tienen muchas más restricciones, para lograr una conectividad de calidad que les permita interactuar con los docentes. Y esto es así por razones económicas, pero también por cuestiones vinculadas a la ubicación en el territorio. Las escuelas que se hallan en localidades o parajes aislados, sin conexión a internet, son todas públicas. Y, además, en términos generales, los alumnos que cursan sus estudios en colegios privados tienen un mayor poder adquisitivo, lo que les garantiza mejor conectividad y dispositivos electrónicos de mayor calidad.

Las estadísticas indican el 30 por ciento de los hogares argentinos no tiene internet, y el 53 por ciento no tiene una computadora personal disponible para uso educativo. 

El informe oficial se denomina Evaluación Nacional del Proceso de Continuidad Pedagógica. Indica, entre otros muchos datos, que durante la cuarentena alrededor del 90 por ciento de las escuelas privadas tuvo contacto con sus estudiantes más de una vez a la semana. En las públicas se reduce al 70 por ciento. Pero ése es el promedio, porque hay establecimientos en los que los contactos han sido extremadamente esporádicos en los últimos cuatro meses y medio. Y en algunos de ellos han sido de tipo personal, por la buena voluntad de un docente o un personal administrativo que distribuye tareas casa por casa y en soporte papel, como los cuadernillos que distribuyó el Ministerio de Educación de la nación y algunos ministerios provinciales.

Las nuevas herramientas utilizadas para la educación virtual muestran de manera contundente las diferencias: en las privadas, el 73 por ciento utiliza herramientas como Zoom o Meet, mientras que en las públicas solo el 17 por ciento.

Un tema aparte, que las autoridades deberán revisar rápidamente porque, se extienda o no la pandemia, las herramientas tecnológicas en educación llegaron para quedarse, es el de la capacitación docente en su uso. Los estudiantes tiene una mayor facilidad para aprender el manejo de los nuevas tecnologías, pero los docentes que no nacieron en la era digital tienen serios problemas.

La “nueva normalidad” debe aprenderse, también en educación. Y es un aprendizaje colectivo y con transformaciones que se advierten y se asumen sobre la marcha. Las épocas de crisis son difíciles, pero también desafiantes. Y uno de los desafíos prioritarios es reducir las brechas educativas, una de las cuales es la que separa a la educación privada de la pública. 

Otras Noticias