CARA Y CRUZ

Guerrero no va a la Corte

lunes, 10 de agosto de 2020 · 01:05

Mientras la Comisión Evaluadora que suplantó al Consejo de la Magistratura se prepara para debutar con la cobertura de las primeras vacantes en la Justicia, persiste el misterio en torno a quiénes propondrá el Gobierno para ocupar los dos casilleros que creó en la Corte en el mismo impulso parlamentario que derogó el viejo instituto de designación de funcionarios judiciales que requieren acuerdo del Senado.

Rumores mezclados las más de las veces con ganas pusieron a circular varios nombres, pero el gobernador Raúl Jalil aún no se ha definido. Baraja varias alternativas. Lo único que puede confirmarse en este momento es un descarte: la presidenta de la Cámara de Diputados, Cecilia Guerrero, que sonaba con mucha fuerza, rechazó el ofrecimiento de ir al máximo tribunal. Prefiere, dijo al desistir, seguir dedicada a la política, terreno en el que registra un fuerte afianzamiento a partir de la eficaz y prolija tarea que desempeña al frente del cuerpo.

Más allá de que está muy identificada con el peronismo, Guerrero reunía los consensos suficientes dentro del oficialismo para acceder al puesto. Objetar su solvencia profesional es difícil y, además, dada su condición de mujer, su designación hubiera sido una señal de consecuencia del Gobierno con las políticas de paridad de género.

La intención de Jalil es colocar dos miembros que ofrezcan pocos flancos para las críticas, en tren de neutralizar las controversias que se desataron por el expeditivo modo en que se llevó adelante la reforma judicial. 

Aunque sabe que éstas serán inevitables, también es consciente de que en Catamarca es arduo hallar profesionales del derecho prestigiosos y con consenso que no registren algún vínculo, aunque sea tangencial, con la política. De hecho, ninguno de los cinco miembros actuales está exento de contaminaciones facciosas.

Sigue el rastrillaje para llevar el número de miembros de la Corte a siete, entonces, suceso que se complementará con la adecuación para que el tribunal comience a funcionar por salas, como se había establecido ya en la primera ampliación, pero no se cumplió.

El otro carril de la reforma judicial es la creación de la Comisión Evaluadora que se encargará de conformar las ternas de las que el Gobernador seleccionará para proponer al Senado la cobertura de vacantes.

La oposición anunció que impugnaría judicialmente la derogación del Consejo de la Magistratura, pero hasta ahora no la ha hecho. Los planteos se circunscribieron a las modificaciones del régimen electoral que eliminaron la obligación de incorporar a los cuerpos colegiados a las minorías aún cuando no alcanzaran el número necesario de votos para ingresar por el sistema proporcional y a la reforma del Reglamento Interno de la Cámara baja que posibilitó la sesión donde el oficialismo sancionó la reforma judicial.

Si hubo movimientos en el Colegio de Abogados, donde un grupo cuestionó el respaldo que la conducción dio a la reforma gubernamental y exigió la renuncia de sus miembros.

La principal novedad de la Comisión Evaluadora es la exclusión de los legisladores del procedimiento para armar las ternas y su reemplazo por académicos propuestos por la Facultad de Derecho de la UNCA, que aceptó el método a través nada menos que de su rector, Flavio Fama, excandidato a intendente de la Capital por el FCS-Cambiemos.

La fractura en el Colegio de Abogados indica que la labor de la Comisión Evaluadora será seguida con mucha atención en esta primera etapa. 

En declaraciones a El Ancasti, Jalil calculó que hay alrededor de 40 funcionarios judiciales que requieren acuerdo del Senado en condiciones de jubilarse. Un paquete grande para la prueba inicial del instituto.n

Otras Noticias