CARA Y CRUZ

Un PROCREAR local

viernes, 3 de julio de 2020 · 01:04

Los créditos hipotecarios que se gestionarán a través de la Caja de Crédito y Prestaciones Provincial (ex CAPRESCA) se incorporan a las políticas con las que el gobernador Raúl Jalil pretende imprimir a la gestión de Gobierno su impronta personal, diferenciada de la gestión de Lucía Corpacci.
La Caja de Crédito prestará fondos de la Administración General de Asuntos Previsionales (AGAP), organismo que recibe los aportes jubilatorios adicionales que hacen los empleados estatales para cobrar la compensación provincial y llegar al 82% móvil cuando se retiren. Esto es: la AGAP es una caja de jubilaciones y la gestión Jalil ha decidido sacar el mayor provecho posible de los significativos volúmenes de dinero que maneja. En este caso, se destinará una parte a financiar un programa de viviendas que refuerce los solventados con recursos nacionales que se canalizan a través del IPV.

 

Se trata de una especie de PROCREAR provincial cuyas cuotas no superarían los 20.000 pesos, dirigido a sectores distintos a los de las viviendas sociales, mejor posicionados económicamente pero que no alcanzan a reunir los requisitos exigidos por el sistema bancario para acceder a créditos de este tipo. Se descomprimiría la demanda sobre el IPV, que ahora funciona en la órbita del Ministerio de Vivienda y Urbanización, que de este modo estaría en condiciones de concentrar sus recursos a los sectores más desfavorecidos.
La Caja de Crédito, sin ser un banco, se proyecta a cubrir las necesidades de financiamiento local en la misma línea conceptual que dio origen al malogrado Banco de Catamarca. Y que la base económica para el financiamiento sean recursos previsionales es consistente con el uso que se les da en todo el mundo, donde se utilizan para inversiones a largo plazo.
El desafío del Gobierno es no dejar que el programa sea afectado por impulsos clientelares y asegurar el recupero de los créditos. En este sentido, uno de los requisitos es que el garante sea empleado público con planta permanente.

 

El PROCREAR provinciano se iniciará con 400 créditos. Es una de las primeras políticas de relevancia que surge de lo que el Gobierno llamó reforma del Estado, que consiste, sintéticamente, en un mayor control sobre la administración de la totalidad de los recursos públicos y la unificación de organismos que cumplían funciones afines. Con este programa, el Gobierno apunta a mostrar el potencial de una de las vigas maestras de su propuesta.
La conferencia de prensa en la que se anunció fue significativa en este sentido.
La encabezó Jalil y participaron el directorio de la Caja de Crédito, que preside Rafael Ponzo; la titular de la AGAP, Mirta Plaza, y el ministro de Urbanización y Vivienda, Fidel Sáenz.

 

La intervención y coordinación de tres áreas para ejecutar una sola línea de gestión requería de una autoridad política superior que bajara línea en función de una perspectiva global. Sin este diseño, sería muy difícil lograr sinergia por diversos motivos que van desde las diferencias de criterio entre los funcionarios hasta las lógicas competencias por protagonismo y posicionamiento político.
La Caja de Crédito suma los fondos de la AGAP para suministrar financiamiento, Vivienda se oxigena.
Las competencias están establecidas con claridad. Los recursos financieros provendrán de la AGAP; como agente financiero, la Caja de Crédito estará a cargo de la evaluación de aspectos legales y patrimoniales, y de la liquidación, desembolso y recupero de los créditos; Vivienda y Urbanización actuará como agente de contralor para las certificaciones, confeccionará planos de obra y seleccionará a las empresas constructoras.

Otras Noticias