cartas al director

Homenaje al presidente Gral. Juan Perón

viernes, 3 de julio de 2020 · 01:00

Señor Director:

Este mes de julio, por providencia o designio, desaparecieron físicamente cuatro figuras que marcaron un camino en la construcción de nuestra Patria, y a su vez unida por lazos familiares: Leandro N. Alem, Hipólito Yrigoyen, María Eva Duarte y Juan D. Perón.
Recordar al que fuera tres veces presidente el Tte. Gral. Juan Domingo Perón, fundador del Movimiento Político-Social más grande de América latina cuya columna vertebral fueron los trabajadores organizados y creador de su doctrina revolucionaria: Tercera Posición, nos llevaría mucho espacio. Su personalidad se convirtió en la figura más fuerte del siglo XX en la Argentina y el mundo, por sus capacidades de conductor, gobernante y estadista. El Movimiento Revolucionario conducido por Perón surgió para aplicar una nueva visión nacional, política, social, económica y cultural, incorporando la representación política a hombres y mujeres humildes, postergados, inmersos en una sociedad permeada por mirada europea tanto de elites como de inmigrantes dominados por el anarquismo y autoritarismo, tanto de derecha como de izquierda.
Después del 17 de octubre de 1945, con su llegada al gobierno selló para siempre la unión del líder con su pueblo poniendo en marcha el Proyecto de Nación, en una nueva democracia participativa, donde el Gobierno defiende un solo interés, el del pueblo argentino. Fue electo en tres oportunidades: 1946, 1951 y 1973, este último período electo por más del 64% de los votos. Dejó numerosos escritos y mensajes que fundamentan al movimiento, para el logro de sus objetivos que le dan fundamento: “La Comunidad Organizada", basamento filosófico e ideológico; “Conducción Política"; "Conducción Militar"; el "Modelo Argentino para el Proyecto Nacional”, su último escrito, entre otros.
Su mayor aporte a la patria fue la tarea sin descanso de brindar al pueblo trabajador dignidad y su sensibilidad para los más necesitados y dedicación a los más humildes, tarea que fue complementada por Eva Perón; el cuidado del medio ambiente y los recursos naturales, como asimismo luchó por la unidad nacional y latinoamericana, haciendo realidad los principios permanentes de soberanía política, independencia económica y justicia social.
Perón inició una nueva manera de gobernar justicialista: gobernar con planificación, llevando a cabo el Primer y Segundo Plan Quinquenal, cuyos objetivos, entre otros, podemos destacar: Desarrollo agro-ganadero y el de la industria liviana y pesada (no se fabricaban ni alfileres), industria siderúrgica, la aeronáutica Aerolíneas Argentinas, fábrica de aviones, desarrollando el primer avión supersónico, tractores, materiales ferroviarios, motos, autos en Córdoba, entre otras. Se inició con la energía nuclear, empresas de energía (Agua y Energía), gas (Gas del Estado), Telefónica (Entel), extensión de líneas ferroviarias a Chile y Bolivia. Desde Catamarca, en 1953, dispuso la extensión del ferrocarril a Chile por el paso de San Francisco desde la estación Tinogasta; ejecución de las principales represas como el Cadillar, Los Quiroga, Cabra Corral, Embalse Río Tercero; en Catamarca, El Jumeal, Motegasta, Ipizca, Pirquitas, etc. Plan nacional de viviendas, más de diez mil escuelas, hogares escuelas, escuelas técnicas, casi cinco mil hospitales y centros de salud, llevando de 30.000 camas disponibles a 120 mil en toda Argentina, basado en un plan diseñado por el Dr. Carrillo; colonias de vacaciones en embalse Río Tercero y Chapadmalal, Mar del Plata, hoteles y colonias sindicales; creó un nuevo concepto de universidad para los trabajadores, hoy Universidad Tecnológica Nacional.
Oportuno es recordar la numerosa legislación que se basó en la nueva Constitución del año 1949, donde tuvieron rango constitucional derechos fundamentales, como de la ancianidad, la niñez, la mujer, los trabajadores, recursos naturales, etc. Derechos jamás reivindicados por gobiernos posteriores.
Un hito fundamental para los argentinos fue el regreso a nuestra patria del Gral. Perón, luego de 18 años de proscripción, en el gobierno del Dr. Ricardo Balbín. En el abrazo de Perón-Balbín nace una sociedad donde el adversario puede despedir al amigo, donde el ejemplo de los mayores impone a las jóvenes generaciones la enseñanza del diálogo que busca la síntesis superadora, frente a la ambición exagerada que solo pretende imponer su criterio y destruir al que piensa distinto.
Se inicia una etapa de diálogo y entendimiento entre los argentinos, constituyendo un ejemplo como dirigentes de los principales movimientos nacionales. Ellos fueron unos adelantados que no encontraron continuadores en nuestra dirigencia, porque para algunos pacificar es reformista y confrontar es revolucionario. Con este hecho histórico comenzaron a sentarse las bases de unidad de todos los argentinos. Hito que la dirigencia actual aún no comprendió, ni pudo asumir y que nos obliga a aceptar que hemos perdido 45 años y que hoy más que nunca tenemos que recordarlo en el día de su desaparición física.
Varios gobiernos pasaron desde 1976 a la fecha. Perón puede ser cuestionado por muchas cosas, menos por intentar poner límites a la violencia guerrillera, que imaginaba que su mejor posibilidad de éxito residía en enfrentar militarmente a la dictadura. La historia demostró que la verdad estaba en el respeto al otro; los argentinos venimos de 45 años de decadencia, vivimos un país que tenía en 1976 una deuda externa de 7 mil millones, el 5 % de pobreza (hoy llegó al 50%) y con 2% de desocupación. Somos uno de los pocos países del mundo que no paró de caer.
Los que llevamos los ideales del Justicialismo nos encontramos en una triste situación, porque una cosa era cuando una causa la peleabas en contra del poder y otra muy distinta es cuando una causa está al servicio de un poder que produce beneficio para algunos. Mientras el poder esté centrado en los negocios y la riqueza esté concentrada y no discutamos su distribución, habrá miseria en nuestro pueblo. Estamos ante un desafío que nos involucra a todos, especialmente a la clase dirigente, y es el de crear las condiciones de una sociedad confiable, honesta, justa y solidaria. Consideramos que hay trabajadores, técnicos, profesionales, militares, empresarios, militantes políticos, sindicales, sociales, humildes y dignos, capaces, honestos y decentes, que poseen convicciones y que no actúan por conveniencia.
Perón nos dijo que "gobernar es crear trabajo, porque no es concebible que en un país como el nuestro, donde todo está por hacerse, existan millones de hombres que no tienen ocupación y sobre todo la juventud, que representa el futuro de la Patria". Debemos retornar al ideal del Gral. Perón, quien dijo: "Argentina necesita un proyecto nacional; como Presidente propongo para la consideración del país el Modelo Argentino, el cual precisa la naturaleza de la democracia a la que aspiramos concibiendo a nuestra Argentina como una democracia participativa plena de Justicia Social. En consecuencia, concibo al Gobierno con la forma representativa, republicana, federal y social. Social por su forma de ser, por sus objetivos y por su estilo de funcionamiento y para alcanzarla hay un solo camino: gobernar con planificación”.
La ausencia del Gral. Perón nos lleva también a reflexionar sobre la política que en los últimos años se viene desplegando en nuestra patria, que podemos enmarcar dentro de una crisis profunda de destrucción del hombre argentino, de las instituciones partidarias y de la república. Quienes abrazamos el pensamiento y las convicciones en el corazón y en nuestra forma de vida, que es además una visión cristiana, mantenemos la ilusión de seguir transitando el camino iniciado y conducido por quienes son nuestros guías: Eva Perón y el Gral. Juan Perón.    

Arq. Luis R. Guerrero
Concejal Capital (MC)
DNI 8.413.666

 

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