CARA Y CRUZ

Efecto dominó

lunes, 29 de junio de 2020 · 01:05

Los destrozos provocados por manos anónimas al automóvil del fiscal municipal de Recreo, Fernando Contreras, se inscriben en un clima de voltaje creciente en el conflicto entre la comuna y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) recreína, reactivado luego  de que el Gobierno decidiera auxiliar a la intendente de Valle Viejo, Susana Zenteno, para que sostenga en planta permanente a dos centenares de empleados que su antecesor, el radical Gustavo Roque “Gallo” Jalile, le había legado en calidad de clavo.

Era previsible que esta decisión desenfrenaría la polémica recreína. Valle y Viejo y Recreo fueron las comunas con transiciones más traumáticas, ambas de manos radicales a peronistas. Las controversias, que en territorio chacarero incluyeron un enfrentamiento entre manifestantes y policías en el parador, se extendieron durante semanas, muy ásperas, pero habían mermado los decibeles en el contexto de la cuarentena. Las partes desarrollaban sus maniobras soterradamente, con picos de agresividad eventuales y mucho tecleo en las redes sociales.


En cuanto se anunció la confirmación de los planta permanente chacareros, ATE pasó a la ofensiva. 

El titular del gremio a nivel provincial, Ricardo Arévalo, celebró la decisión del Gobierno y pidió más. 

"Para nosotros ha sido beneficioso llegar a un consenso para que los trabajadores mantengan la estabilidad laboral. La lucha no ha sido en vano, vamos a seguir diciendo que los despidos son injustos. En ningún ámbito laboral sobran los trabajadores y como no sobran queremos que el intendente Luis Polti tenga la misma decisión que la intendenta de Valle Viejo, Susana Zenteno, y se dé cuenta de que los trabajadores llevan tiempo sin cobrar. Han sido despedidos injustamente, son personas que tienen de 4 a 6 años de servicios, estaban en planta permanente y han sido sacados de un plumazo. Quedaron afuera de cobrar los $ 10 mil del Gobierno nacional porque no fueron capaz de realizar las gestiones", expresó. 

Después empezaron las marchas por las reincorporaciones, que hasta ahora no tuvieron respuesta del municipio que comanda el inefable “Lula” Polti, célebre “pescador pescado”: lo atraparon mientras pescaba con amigos en el dique de Motegasta en plena cuarentena.

La denuncia que el fiscal municipal Contreras radicó luego del ataque nocturno a su auto, que estaba estacionado frente a la hostería en la que se aloja, fue contra autores desconocidos. Sin embargo, en declaraciones a El Ancasti, no dudó en vincular el incidente con el conflicto entre el municipio y el gremio, concretamente con la desadjudicación unas horas antes de un terreno que se le había entregado a ATE.

"Tiene que ver directamente con eso. Decían que estábamos rompiendo el edificio que habían hecho, pero solo habían cavado unos pozos", dijo Contreras. 

Señaló que el viernes a la noche, antes del ataque contra su auto, se había notificado a 13 integrantes de la comisión de ATE que no se están presentando a trabajar. 

"Cuatro se negaron a firmar las notificaciones. Dos horas después de eso se da el atentado contra el auto", relató. 


José “Torito” Herrera, secretario general de ATE Recreo, había denunciado "aprietes" por parte de funcionarios, entre los que mencionó al fiscal municipal.

"Tenemos un terreno que nos entregó la gestión anterior, en el que estamos haciendo una obra para construir la sede de la seccional. Y ahora se presentaron estos funcionarios para avisarnos que van a mandar las máquinas para romper todo", dijo.
Dado el carácter del intendente Polti, no precisamente un dechado de prudencia, el conflicto recreíno abre un horizonte explosivo. n

Otras Noticias