CARA Y CRUZ

Horizontes que se abren

sábado, 27 de junio de 2020 · 01:03

Las sobreactuaciones disparadas por el hipotético caso de que el sistema sanitario de Catamarca tenga que coordinarse con los de otras provincias o con el nacional si la expansión del coronavirus lo demanda, atenuaron el impacto en la opinión pública de una obra destinada por su trascendencia a ser, si se termina, emblemática.
Del Mirador Político “La revancha de Corpacci”, del 2 de junio del año pasado: “La gravitación del tramo de la ruta 46 que une las ciudades de Andalgalá y Belén, su potencial, es superior al de cualquiera de los emprendimientos de su antecesor. Baste señalar que con su habilitación ya no es necesario salir del territorio catamarqueño para ir al Oeste o llegar a esa joya en proceso de pulimiento que es Antofagasta de la Sierra. Hasta el jueves, el trámite demandaba tocar La Rioja, por Aimogasta, en el Oeste, o Tucumán, en periplo vía Cuesta del Indio, Tafí del Valle y la Cuesta del Infiernillo, por el este, para entrar por Santa María. Se acortan distancias, se abaratan por tanto costos de transporte, se gana en comodidad.”. 

La ruta 14 que cruzará el cordón del Ambato para unir la localidad de Concepción, en Capayán, con Pomán, tiene similares proyecciones. 
Será clave en el proceso de integración territorial del Valle Central con el oeste, con la alternativa de eludir la Cuesta de la Cébila para llegar a Pomán y de ahí subir a Andalgalá-Belén-Antofagasta, o tomar para Tinogasta, además de un valiosísimo insumo turístico por las bellezas naturales y las vistas del circuito, que ahora solo puede realizarse a pie o a caballo.
Al poner en marcha los trabajos, el gobernador Raúl Jalil subrayó la importancia de la planificación para diseñar proyectos y establecer prioridades de financiamiento. 
“Lo más importante es iniciar las obras, dar el primer paso y avanzar para que paso a paso Catamarca tenga una mejor conectividad y una mejor calidad de vida para todos”, consideró. 

Jalil aprovechó el momento también para marcar el impacto que atribuye a la unificación de organismos con misiones afines o similares, una de las disposiciones que generó más polémica en la reforma administrativa. 
En este caso, la ruta 14 es la primera obra de envergadura que encara Vialidad de la Provincia bajo la órbita del Ministerio de Infraestructura y Obras Civiles.
Reincidió en los elogios la administración Corpacci que, enfatizó, permite aprontar proyectos tendientes “al desarrollo de los pueblos” a pesar de la crisis, como la ruta Andalgalá – Aconquija o la que unirá Aconquija y Singuil.
“Todo lo vamos a hacer por administración provincial. Me gustaría estas obras terminarlas en mi gestión”, manifestó.
Luego avanzó sobre el potencial que abre el nuevo sistema de administración de las regalías mineras, otro eje conflictivo de la reforma. 
“Hay que seguir trabajando en conjunto. Los vamos a convocar a los intendentes para que sean parte del Fideicomiso por las regalías mineras. Eso lo hablé con el ministro de Economía, que está a cargo de las regalías. Tenemos muchos debates por delante. Esperamos ponernos de acuerdo en ciertos temas, que son importantes para todos los catamarqueños, con la oposición”, dijo.

Más allá de cualquier especulación política, la gravitación estratégica de obras como la de la ruta 14 resulta incontrastable por las condiciones que establecería para el desarrollo y la generación de riquezas en una provincia como Catamarca, tan dependiente del auxilio nacional.
 Es infraestructura que mejora la competitividad de la provincia al incrementar las chances para inversiones productivas.  
Y abre perspectivas más allá del puesto en la administración pública como meta existencial.

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