Editorial

Lejos todavía del colapso

sábado, 20 de junio de 2020 · 01:09

El crecimiento sostenido de los casos de coronavirus en la zona del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) ha empezado a generar preocupación, no solamente porque es inevitable su correlato en el incremento de fallecimientos, sino porque amenaza con poner en tensión el sistema de salud en las áreas de cuidados intensivos.

Los especialistas advierten que dos oleadas de contagios masivos afectaron a la ciudad de Buenos Aires y centros urbanos que forman parte del Gran Buenos Aires: la primera de ellas cuando el virus ingresó a villas, asentamientos y barrios populares. La segunda, cuando empezaron a flexibilizarse los controles y a liberarse algunas actividades. Por ejemplo, las salidas masivas a correr congregaron a miles de personas que no guardaron el debido distanciamiento social, y por otro lado se intensificó el transporte entre la capital y las localidades del conurbano. 

En los últimos días se ha empezado a especular respecto de cómo el crecimiento de casos puede, en algún momento, hacer colapsar el sistema de salud, como ha sucedido, o está a punto de suceder, en algunos países de la región. Sin embargo, las estadísticas, actualizadas diariamente, señalan que no son los distritos más afectados por el COVID-19 los que tienen la mayor ocupación de camas de terapia intensiva. Las provincias donde hay mayor utilización de esas camas son Santa Fe (64%), Salta (62%), Corrientes (61%) y Tucumán (59%). Se trata de jurisdicciones que tienen pocos casos de coronavirus. Evidentemente, incide la prevalencia de otras afecciones, sobre todo respiratorias como la neumonía, que son muy comunes en época invernal.
El promedio de ocupación de camas de terapia intensiva en el país es del 45%. Están ocupadas 4.936 y hay disponibles 6.542, según el informe del Ministerio de Salud Pública de la Nación. El problema de acumulación de casos que pueda ocasionar una suerte de colapso o la disyunta va “de la última cama” no será, sin embargo, en las provincias que hoy tienen las terapias intensivas más saturadas, sino probablemente en algunos distritos del Gran Buenos Aires, que están más complicados. El partido de Esteban Echeverría, por caso, tiene el 82,6%, y Morón, el 75,2%.

La contención que tuvo la pandemia en la Argentina durante los tres primeros meses ha permitido ganar tiempo para que el sistema de salud se preparara mejor para afrontar el pico de contagios, que se estima se dará en las próximas semanas. Desde marzo hay alrededor de 1.000 camas más de terapia intensiva en ciudad y provincia de Buenos Aires (3.000 a nivel país, entre las que se contabilizan las 33 del Hospital Malbrán de Catamarca), y se incorporaron al sistema de salud 1.974 respiradores en el sector público y 203 en el sector privado.

Con el sistema de salud expectante, y lejos todavía del colapso, lo que queda es una cuarentena bien diseñada en función de las distintas realidades. Flexibilizando en la inmensa mayoría del territorio argentino y con controles severos en las zonas donde el virus circula de manera abundante.

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