EDITORIAL

La ESI, también en pandemia

martes, 2 de junio de 2020 · 01:49

La pandemia parece haber servido como excusa para que aquellos sectores más conservadores dejen de impartir contenidos de Educación Sexual Integral (ESI) en los establecimientos escolares.
La ESI no es una alternativa pedagógica por la que se pueda optar, sino una obligación establecida por ley aprobada hace 14 años. Sin embargo, desde entonces, la resistencia de estos grupos ha sido manifiesta. ¿El resultado?: la aplicación de la ley ha sido irregular, y solo en los últimos años se han registrados algunos avances en la materia.

Este año, sin embargo, se advierte un retroceso como consecuencia de la cuarentena, que impide la realización de casos presenciales y obliga a la virtualidad de la enseñanza. Esta realidad excepcional trae como consecuencia que se prioricen otros contenidos y, como ya se dijo, funciona como excusa para que algunos directivos, y también docentes, no trabajen temas vinculados con la educación sexual. 

Entre los muchos objetivos que tiene la ESI debe contarse el de habilitar la palabra, dentro del aula, y en un contexto de confianza, puedan pedir ayuda si están atravesando situaciones de abusos o maltratos. De hecho, según estadísticas oficiales, durante el año pasado casi el 80 por ciento de las denuncias de abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes realizadas en la ciudad de Buenos Aires surgieron a partir de clases de educación sexual impartidas en escuelas y colegios.  En las clases virtuales, si se impartiesen contenidos de ese tipo, la denuncia, como se comprenderá, es mucho más difícil de realizar.

De todos modos, hay algunos casos que se han conocido en los últimos días, aunque no en Argentina, sino en Uruguay. Dos niñas lograron contar el infierno que estaban atravesando. Una escribió “estoy siendo violada”, y otra “estoy siendo abusada”. Lo hicieron a través de la plataforma CREA que funciona en el mencionado país, una especie de red social donde los docentes y alumnos interactúan.

A partir de estas revelaciones inesperadas, las autoridades educativas uruguayas planean desarrollar un botón, dentro de la plataforma, para que las víctimas tengan un acceso más directo para plantear su caso. Se trata de una buena idea que debería replicarse en la Argentina, a nivel nacional o en cada provincia, según las herramientas que se utilicen.
En ese sentido, la Subsecretaría de Educación Social y Cultural del Ministerio de Educación de la Nación y la Secretaría Nacional de Niñez Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social están trabajando articuladamente para generar un espacio en donde los chicos puedan denunciar situaciones abusivas. 

Generar estrategias para que la ESI se dicte aun en períodos excepcionales como los que vivimos y para que las situaciones de abusos, que todo parece indicar se incrementaron durante la pandemia, puedan denunciarse e investigarse, es absolutamente imprescindible, pese a las reticencias de algunos sectores retrógrados.

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