lo bueno, lo malo y lo feo

Un payador y artesano de Bañado de Ovanta: “Lucho” Carrizo

Carta al director.
sábado, 23 de mayo de 2020 · 00:00

Señor Director: 

Nació el 19 de agosto de 1950 en la localidad de Puesto del Medio, distante a 8 km. de Bañado de Ovanta, y pertenece a esa jurisdicción municipal. Su mayor asentamiento poblacional está sobre la ruta provincial que une los pueblos de Dos Pochos Y El Quebrachito. En estos pueblos las casas se encuentran muy distantes entre sí.
Lucho Carrizo vive a más de 3 km. de donde está el mayor núcleo poblacional. El espacio geográfico donde tiene su cabaña no fue afectado por la vorágine sojera, por lo cual mantiene alguna de las especies autóctonas y puede realizar actividades agrícolas y ganaderas.

Realizó sus estudios primarios en la original escuela creada en 1930 y que funcionaba en la casa de la familia Quiroga. Una de las primeras maestras a mediados del siglo pasado en la zona fue la señorita Isabel Garzón, quien no solo le enseñó a leer y a escribir, sino que además descubrió su predisposición para el recitado.

Siempre lo elegía para que en los actos lea poesías, y en las fechas patrias recitaba versos alegóricos a los hechos históricos. 

La señorita Garzón se ganó el afecto de toda esa pequeña comunidad. Como en esa época no había medios de transporte, se quedaba a vivir en la escuelita y afuera colaboraba con los nativos en sus actividades campestres. 

Una tarde, mientras sembraba, fue mordida por una víbora cascabel, al día siguiente amaneció con mucha fiebre y su rostro de color muy pálido. Asustados ante esta realidad, un vecino del lugar montó en su caballo y se fue a Bañado de Ovanta a buscar a Doña Panchita, de quien se decía que curaba la ponzoña “de palabra”, ya que en esa época no había médicos en la zona. 

Doña Panchita solo llevó el nombre de la docente y trajo un botecito con un líquido que tenía que beber. Y a las 48 horas, la señorita estaba totalmente recuperada, así que volvió a continuar con sus actividades áulicas. Creer o morir. 

Lo cierto es que Doña Panchita Argañaraz y Lolita Quiroga fueron las primeras enfermeras que tuvo la original Salita de Primeros Auxilios de Bañado de Ovanta en la década del 40 y funcionaba en la casa de don Santiago y de doña Lilia Gramajo.

El primer establecimiento escolar propiamente dicho fue creado en la década del 60, de donde se recuerda a las maestras “Pirucha” Galván y Nelly Cúneo. 

Volviendo a Lucho, este rememora que desde su niñez y hasta la adolescencia se dedicó a las actividades del campo. Su abuelo le enseñó a estaquear cueros de vaca, que si bien no es una ciencia hay que saber hacerlo, ya que no solo se requiere un determinado tiempo, sino un proceso para utilizar el cuero, por ejemplo, para el trenzado de lazos; si el cuero no está a punto es frágil y se corta rápidamente. También lo utilizaban para realizar diferentes trabajos, como riendas, bozales, cabrestos, correderas de aperos, chicotes y látigos.

Carne, leche y quesos
En una superficie de más de 300 ha. Lucho se desempeña como administrador y realiza actividades de cría de vacunos, haciendo el mejoramiento y cruza del criollo con el “toro mocho negro” y el “pampa colorado”, con la objetivo de obtener animales con mayor rendimiento en carne. También realiza la cría del cebú en pequeña escala, una raza que se adapta muy bien al clima y a cualquier tipo de alimentación, como hueles, yuyos secos y palitos, pero es muy agresivo y no tiene mucho rendimiento de carne. También se dedica a la cría de caprinos y su mejoramiento con la cruza con el Anglonubia, que produce cabras para la producción lechera y con el Boer, que produce caprinos para carne,

Aprovechando la materia prima Lucho se dedica durante todo el año a la elaboración de queso de cabra y de vaca. Debido a nuestra ubicación geográfica estos productos son vendidos a personas que vienen de la vecina provincia de Tucumán, los cuales se comercializan en diferentes ferias que se realizan en esa provincia, sobre todo en Simoca.

Tuvimos la oportunidad de degustar un queso artesanal saborizado, elaborado por el propio Lucho, con ingredientes como orégano, pimienta, menta, ají criollo y otros, una verdadera delicia para acompañar con una copita de malbec o bonarda, o bien otro vino añejado de nuestra provincia.

Con mucha satisfacción el hombre muestra y comenta que en el lugar todavía conserva algunas especies autóctonas, como el quebracho, mistol, algarrobo, la tala, la brea, el árbol negro y otros, y recuerda que de estos dos últimos árboles su abuela utilizaba la resina para teñir las prendas que tejía en su telar.

Versos de campo
En las horas de descanso aprovecha para escribir algunos poemas y ensayar y prepararse para los recitales que realiza en diferentes lugares de la región y en otras provincias, como Tucumán.

Uno de los poemas de su autoría más conocidos es “Los Toros tiemblan” (ver aparte)

Según Carrizo, este poema expresa recuerdos que fueron parte de su vida, y tiene algunas expresiones metafóricas, cuando hace mención a los toros, es el más solicitado por sus amigos.

Recordó que tuvo varias presentaciones en Tucumán, en FM Delta de Concepción, FM Aguilares, LV2 y LV7 de San Miguel de Tucumán, y también participó en todos los festivales de Santa Rosa.

En Catamarca, aquí recuerdan su participación en el Festival del Poncho en la década del 90, donde tuvo la oportunidad de recitar unos poemas como El malevo, Por un par de botas, Confidente y compañero, entre varios otros poemas de Don Argentino Luna.

Aunque en lo personal, de manera especial y muy emocionado, recuerda su última actuación en el Poncho cuando recitó el poema “Las hermanitas perdidas”, un emocionante relato referido a nuestras usurpadas Islas Malvinas, por el cual fue ovacionado en un anfiteatro colmado, donde había personas de todo el país y tal vez de otros países.

Lucho Carrizo, hombre de tez morena y todavía tostada por el sol, de mirada firme y recia, viste cotidianamente atuendos que representan a nuestro gaucho originario. 

Payador santarroseño de pura cepa y esencia criolla se despidió con estas glosas:

Mi pueblo es chiquito

lleno de amor y esperanza 

Que no se pierda la tradición

En mi tierra, Puesto del Medio

De corazón es mi terruño.

Ramón Arturo Brizuela
DNI 19.999.711

 

 

Los toros tiemblan

De chico aprendí a estaquear 
al cuero preparar y trenzar
trenzada, seis brazadas armar
luego continuar con una yapa de seis
con tres brazadas más
un lazo terminao
por el aire ay de silvar
si la altura llegó a errar
el cautivo y el malevo
al animal lo han de alcanzar
por más altivo que sea
pronto lo empiezan a naricear 
Kalilo con su guitarra
Aldo y el Gringo Maza
en la silla acodaos
Faurito, muy controlao, no lo dejan ingerir
si su suegra se descuida 
hasta el agua de los floreros he’i de tomar
la parrilla meta humear con Roberto el asador
Marcelo y Fernando reparten el líquido volteador
El Chingolo Ledesma a la guitarra hace hablar
la tarde empieza a caer
el sol se empieza a perder
los caballos empiezan a relinchar
los toros a rugir/al costado de la tranquera
hablan los tetra de toros apilaos
por los callados que dormidos están
Miguelito Gerez con su bandoneón
la fiesta hace avivar
a los mudos hace hablar
y a los dormidos despertar

Lucho Carrizo
 

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