Editorial

Oportunidad para la producción local

Aunque sea una frase remanida, encierra una verdad a la que debe prestársele atención...
martes, 12 de mayo de 2020 · 01:09

Aunque sea una frase remanida, encierra una verdad a la que debe prestársele atención, particularmente quienes tienen responsabilidades de Gobierno: toda crisis puede transformarse en una oportunidad. El gobernador Raúl Jalil ha señalado en reiteradas ocasiones en el último mes –lo hizo también durante su discurso del 1 de mayo- que la crisis de la pandemia del Covid-19 debe aprovecharse para reformar el Estado provincial.

También debería servir para repensar muchos aspectos de la realidad provincial, entre ellos, otro ejemplo, la potencialidad de la producción local de alimentos. Es que durante la cuarentena, sobre todo en sus primeras etapas, una de las pocas actividades que no se restringieron fue, precisamente, ese tipo de producción. 

Las complicaciones en la logística de distribución y las restricciones a la circulación, impuestas por decreto presidencial, pero acrecentado por medidas municipales, propiciaron, en casi todo el país, el consumo de productos de cercanía. La coyuntura, sin embargo, desnudó la incapacidad de la economía catamarqueña para abastecer masivamente a los consumidores con productos locales.

Catamarca tiene potencial para producir una gran variedad de alimentos. Es decir, cuenta con los recursos naturales y humanos para incrementar la cantidad y variedad de productos agrícolas y ganaderos. Históricamente, el problema central de la producción local ha estado vinculado a los canales de distribución. 

Insólitamente, en tiempos de normalidad y también de excepcionalidad como el que transita el mundo en la actualidad, es más fácil encontrar productos de otras provincias que catamarqueños, aún cuando se trate de alimentos de origen vegetal o animal que se producen en territorio provincial.

Incluso en las ferias de productores locales, que ahora están en compás de espera de la autorización para volver a funcionar, la mayoría de las verduras que se venden son traídas de otras provincias. Ni hablar de los productos que se comercializan en almacenes y, sobre todo, supermercados: los de origen local son muy escasos, aunque se han sancionado últimamente algunas normas para revertir esta situación.

Si bien en Catamarca el fenómeno es especialmente visible, la poca inserción de los pequeños productores en el circuito comercial es extensible a todas las provincias. En el contexto del aislamiento social obligatorio, productores de escaso peso individual pero fortalecidos por su integración a organizaciones, abastecieron en grandes centros urbanos con alimentos a un porcentaje mucho mayor de consumidores que en épocas previas a la aparición del Covid-19. 

Cuando pase la crisis de la pandemia, las autoridades de los distintos niveles de gobierno tendrán la oportunidad de generar políticas concretas para promocionar la economía local, que además de movilizar la economía de la zona y generar puestos de trabajo, tiene, por lo general, otras virtudes adicionales: los alimentos son más saludables y baratos.

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