Cara y Cruz

El conventillo federal

La causa federal por la infiltración narco ha tomado desafortunados rumbos debido al enfrentamiento...
martes, 12 de mayo de 2020 · 01:10

La causa federal por la infiltración narco ha tomado desafortunados rumbos debido al enfrentamiento entre los fiscales Rafael Vehils Ruiz y Santos Reynoso. 
Aunque no es posible aseverar que la animadversión que los funcionarios se profesan orienta el sentido de los procesos que llevan adelante, las apreciaciones públicas de ambos contribuyen a tal impresión. 
Vehils Ruiz requirió al juez federal, Miguel Ángel Contreras, que Reynoso sea indagado por un supuesto pedido de coimas a reos de narcotráfico. Reynoso lo recusó porque siente que no es imparcial: considera que el gravísimo planteo obedece una revancha de su colega, cuyo hijo, Facundo Vehils Ruiz, es objeto de una investigación en el Juzgado Federal por haber violado la cuarentena. 
La acusación de Vehils Ruiz es por tráfico de influencias. Estribó en el testimonio del abogado tucumano Gustavo Morales, quien comprometió a Reynoso al declarar en la causa por la que permanecen detenidos el exjefe de Drogas Peligrosas Carlos Kunz y el subcomisario Nolberto Valdez.

Según Morales, a principios del año pasado Reynoso se había contactado telefónicamente con la madre de un interno identificado como Leonardo Córdoba para solicitarle entre $350.000 y $400.000 a cambio de beneficiarlo en su situación procesal. Córdoba, preso en el Penal de Miraflores, habría indicado que la cifra pedida por el fiscal era de $150.000. 
Antes, Reynoso había imputado al hijo de Vehils Ruiz y a miembros de la familia Canata por falsedad ideológica y violación del aislamiento preventivo. 
Al declarar, Vehils Ruiz hijo dijo que se había trasladado a Tucumán por razones humanitarias para traer a su novia y su familia, los Canata, que estaban ahí varados, sin alojamiento disponible y sin recibir respuestas de las autoridades. Aclaró que, ya en territorio catamarqueño, cumplieron con las medidas de aislamiento preventivo.

Cuando Vehils Ruiz avanzó con la denuncia en su contra, Reynoso vinculó ambos casos de inmediato.
"Toma represalias del accionar mío contra su hijo, el cual fue totalmente legítimo y conforme a derecho. Actué como si fuera cualquier hijo de vecino, no puedo actuar de forma distinta porque sea el hijo del fiscal federal. Mi  comportamiento fue consecuente. Tengo 25 años de trayectoria impecable, impoluta y no puede venir a enrostrarme esta acusación", se defendió Reynoso.
Consideró que Vehils Ruiz “se agarra de la denuncia de un hecho que es enero, marzo del 2019. ¿Si es un hecho delictivo va a dejar pasar todo un año? Tuvo todo un año la madre, los abogados tuvieron un año para hacer la denuncia. Para mí es una canallada, es una actitud infantil de este muchacho Vehils Ruiz. Yo tengo mis manos limpias, como siempre". 
Ahí principió el pericón. "No tengo nada que contestar al respecto. La mala fe lo puede asociar, porque nadie tapa nada, cada uno hace su trabajo. Yo no tengo nada que ver con esa causa, mi hijo es mayor de edad", respondió Vehils Ruiz.
Desde entonces, cada tanto alguno de los dos sale con declaraciones y contradeclaraciones que no hacen más que impregnar los incidentes procesales de sospechas.

Lo concreto es que Vehils Ruiz hijo y los Canata transgredieron la cuarentena, y por lo tanto la causa abierta contra ellos es procedente, del mismo modo que el planteo de Vehils Ruiz contra Reynoso, puesto que hay una acusación realizada por un testigo cuyos elementos fueron ratificados luego. 
Sería prudente que los involucrados se abstuvieran de apreciaciones ajenas a las pruebas que obran en los expedientes. 
El resto son interpretaciones y comadreos de conventillo que arrojan hacia la sociedad una imagen lamentable de quienes están a cargo de procurar justicia. n

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