viernes 12 de julio de 2024
Editorial

Un difícil equilibrio

Una de las deudas de los gobiernos democráticos desde 1983 hasta la fecha...

Por Redacción El Ancasti

Una de las deudas de los gobiernos democráticos desde 1983 hasta la fecha en la Argentina es la elaboración de una reforma tributaria integral, que sea progresiva y favorezca, sin descuidar los ingresos fiscales, la inversión y la producción. Encontrar ese equilibrio no resulta sencillo, y esa dificultad, sumada a los intereses sectoriales y las presiones que los distintos actores suelen ejercer sobre el Ejecutivo nacional y el Congreso, explica buena parte de la dilación en abordaje estratégico de la problemática.
El actual gobierno prometió elaborar un proyecto que iba a ser presentado en septiembre de este año, junto con el de Presupuesto 2021. Pero finalmente, postergó su presentación para el año que viene, y en estos momentos se lo está elaborando.

No se conocen detalles del proyecto, sino apenas algunos adelantos señalados por funcionarios del Ministerio que conduce Martín Guzmán. Según lo manifestado, el proyecto apuntará a revertir lo que consideran el efecto negativo de las modificaciones implementadas durante la gestión de Cambiemos. De modo que, según señalaron, será un proyecto que busque aportar progresividad al sistema.

Los impuestos progresivos son los que recaen especialmente, y con más peso, en los sectores con mayor capacidad contributiva, por lo que tienen a buscar equidad. Los regresivos, por el contrario, son aquellos que favorecen la inequidad, pues implican una carga tributaria que afrontan todos los sectores por igual, como el caso del IVA (Impuesto al Valor Agregado). El caso del IVA es especial. Constituye sin duda un impuesto regresivo que afecta a todos los consumidores, sin distinción del nivel de ingreso, pero es preciso recordar que es íntegramente coparticipable, y un ingreso imprescindible para provincias como la nuestra, que es altamente dependiente de los fondos nacionales.

Según ámbito.com, funcionarios de Hacienda explicaron que la reforma que confecciona el Ejecutivo procurará “que se puedan captar las rentas de manera diferenciada según los niveles de ingresos y capacidad contributiva de personas físicas y jurídicas, y además dar los incentivos correctos a la actividad, promover o no dañar la actividad industrial comercial y productiva. El objetivo es que apoye y promueva el crecimiento”.

Durante la gestión de Nicolas Dujovne, en 2017, se realizaron modificaciones que la actual gestión juzga regresivas, tanto en el Impuesto a las Ganancias como en el aplicable a los Bienes Personales. El objetivo de morigerar la presión tributaria en sectores de ingresos altos para favorecer las inversiones no se cumplió. Cayó la recaudación y no mejoraron los niveles de las inversiones.

La política impositiva es clave para el diseño de la economía de un país. Como ya se dijo, el propósito debe ser introducir reformas progresivas pero que al mismo tiempo no funcionen como restricciones para las empresas, en particular para las pequeñas y medianas, cuya subsistencia viene amenazada por la crisis desatada en 2018-2019 y agravada ahora por la pandemia.

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