CARA Y CRUZ

"Nepotes" insurrectos

martes, 17 de noviembre de 2020 · 01:06

El consenso alcanzado en la última convención de la Unión Cívica Radical, que no llegó a unánime por la solitaria exclusión de la Corriente Progresista del diputado José “Chichí” Sosa, opacó el impacto de una nueva deserción en el sector que acaudilla el diputado nacional Eduardo Brizuela del Moral. 
El hombre ya había sufrido los rigores de la ingratitud en marzo de 2017, con la fuga de un grupo importante capitaneado por el ex diputado Miguel Vásquez Sastre, con el ex ministro de Gobierno Javier Silva jugando no tan entre bambalinas, que fundó la línea “Vanguardia”. 
Lo de ahora ha de resultarle más hiriente, porque comandan la escisión sus sobrinos Rubén, en primer grado, y Natalia Herrera, en segundo. 


Sobrino en italiano es “nepote”, de ahí nepotismo. 
Ironías de la política para algunos, justicia poética para otros: la rebelión de los “vanguardias” obedeció en gran medida a la inclinación de Brizuela del Moral a favorecer a los “nepotes” que se le vienen a dar vuelta justito cuando tiene que jugar la reelección. 
La fuerte gravitación de “Los Herrera” en el brizuelismo les suministró tantos puestos de importancia como rencores. 
Los “vanguardias” cantan y bailan para su antiguo jefe el karaoke de Los Fabulosos Cadillacs: “Yo te avisé”.
Los “nepotes” mostraron las uñas el año pasado. Para entrar en la lista de diputados, Natalia acordó con el castillismo y dejó en banda a la bendecida por el comando renovador, Verónica Rodríguez Calascibetta, que pretendía su reelección. 
De nada valieron los rezongos de la desairada Verónica. Era imposible que la proverbial perversión castillista resistiera la tentación de atormentar a Brizuela con su propia sobrina. 
En el alarde de magnanimidad de la convención, habrán también disfrutado que la legisladora eligiera la oportunidad junto a su tío Rubén para anunciar la largada de "Radicales en Acción". 
Ya con el nombre nomás lo agravian los insolentes al hiperkinético tío Eduardo, también llamado cariñosamente tío “Gordo”, tío “Chueco” o tío “Sandía”. 

Esto con los Borgia no pasaba. El diputado está rogando que la cuarentena se extienda por lo menos hasta enero para no tener que aguantarlos en las fiestas de fin de año. Capaz que hasta presenta un proyecto de ley para eso y todo.
Con “Los Herrera” pegaron el brinco referentes como el concejal capitalino Aldo Cancino; el exdiputado y exconcejal Juan Pablo Millán; los exconcejales Federico Pague y Diego Villafáñez; la exfuncionaria recreína Norma Rotta; el expresidente de la JR Edgar Niño y el expresidente de la Juventud del Movimiento Renovador Román Bulacios. Una sangría hectolítrica que para colmo quieren continuar.


"Radicales en Acción es un espacio con proyección, con dirigentes con vocación de gestión, con empatía y con muchas ganas de transformar el presente y el futuro. Venimos a construir un radicalismo que tenga una agenda ligada a la realidad de la gente. Queremos un radicalismo convocante y queremos lograr que la sociedad vuelva a confiar en la política y en sus dirigentes. Bregamos por el diálogo con todos los sectores. Es importantísimo en todos los niveles de la vida, y más en política. Estamos dispuestos a dialogar tanto con los dirigentes del Movimiento, como con todos los sectores del radicalismo", dijo Natalia.
Al tío Eduardo le quedan sin embargo naipes. A ver si los sobrinos pródigos encuentran alguno que traccione votos como él. El año pasado no fue candidato por primera vez en casi 30 años y fue una catástrofe. Pronostica: “Ya van a venir al pie”.n

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