domingo 27 de noviembre de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
EDITORIAL

El riesgo del descontrol

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Por Redacción El Ancasti

La recurrencia en Catamarca de casos de COVID-19 que se encuentran "en investigación epidemiológica" corrobora lo que ya el gobierno provincial ha sostenido respecto de que el virus circula, desde hace algunas semanas, comunitariamente. En el mismo sentido, la administradora de la clínica de Recreo donde falleció el martes una paciente de la enfermedad ha reconocido ayer, en declaraciones periodísticas, que no es posible dar con el Paciente 0 de esa localidad del departamento La Paz, donde ya se han producido varios casos en los que se ha perdido la cadena de contagios.

Hasta el momento nuestra provincia ha sido, junto con Formosa y Misiones, de las más exitosas en el control de la enfermedad a través de lo que los especialistas denominan "estrategias de vigilancia activa". Los rastreos de contacto disparados inmediatamente cada vez que se conoce un caso, el aislamiento consecuente y los testeos a los contactos estrechos de cada contagiado han funcionado eficazmente en Catamarca, pero no son muchas las jurisdicciones que pueden jactarse de ello.

En la mayoría de las provincias, corto fue el lapso entre el primer caso y la declaración de circulación comunitaria del virus, aunque en general los brotes eran relativamente controlados hasta que hace algunos meses la situación empeoró. En Catamarca el primer caso detectado fue el 3 de julio y la constatación de que se había perdido la cadena de contagios en algunas situaciones se dio recién tres meses después. Aun así, los casos que se encuentran en investigación epidemiológica son muy reducidos en comparación con los que se detectan a partir de contactos estrechos, lo que favorece el rápido aislamiento y consecuentemente la prevención.

Pero en el Ministerio de Salud de la provincia, que viene trabajando con solvencia en el abordaje de la pandemia y los resultados están a la vista, son conscientes de que es probable que en algún momento el descontrol sea mayor, como ha sucedido con todas las provincias argentina excepto las mencionadas más arriba, y el sistema de salud de la provincia sea puesto a prueba.

Pero la conciencia de este riesgo no debe ser patrimonio exclusivo de las autoridades: la población debe saber también que está expuesta a la probabilidad de un incremento sostenido y abrupto de los casos, como sucede en casi todo el mundo, hasta llegar a un escenario en el que la ecuación se invierte, y en consecuencia los contagios por circulación comunitaria superan con creces a los que se detectan a través de contactos estrechos de contagiados, que son pasibles de un rápido aislamiento y un más rápido control de la propagación del virus.

Los esfuerzos del personal de Salud pueden, en consecuencia, resultar en un momento dado insuficiente, y en ese caso deberán ser los propios ciudadanos los que asuman la responsabilidad de la prevención a través del acatamiento estricto de los protocolos que se fijen en cada una de las actividades y según el momento de la pandemia.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar