martes 29 de noviembre de 2022

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opinión

Turismo: una política de Estado y no de Gobierno

NATALIA PONFERRADA DIPUTADA PROVINCIAL (FT). ESPECIAL PARA EL ANCASTI.

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Por Redacción El Ancasti

Hoy siento la necesidad de escribir esta carta para explicar a las y los catamarqueños mi posición respecto a los cambios en turismo y mi acompañamiento a los trabajadores en el abrazo simbólico de la Manzana de Turismo.
Como muchas y muchos catamarqueños estoy convencida de que nuestra provincia tiene una potencialidad turística maravillosa, doblemente valorada en la actualidad, donde en la pos pandemia los destinos elegidos serán los que cuenten con atractivos paisajísticos y actividades que permitan disfrutar de la naturaleza y la cultura, pequeñas ciudades o pueblos, lejos de las grandes urbes y las grandes concentraciones de personas.

Durante los 8 años que me desempeñé como secretaria de Turismo, junto a todo un equipo técnico, trabajamos incansablemente para jerarquizar la actividad y dotar a las distintas regiones de infraestructura y puesta en valor de sus sitios distintivos, atractivos y potencialidades, lo que se materializó en el Plan Estratégico de Turismo Sustentable 2014-2024.
El PETS (Plan Estratégico de Turismo Sustentable) es, para algunos, un documento más disponible en la red y que puede bajarse, copiar, y, también, olvidarse. Para otros, entre los que tuve la suerte y el honor de formar parte, es una idea de presente y futuro, que le dio sentido, misión y visión a nuestros sueños. Allí redefinimos valores trabajando en equipos multidisciplinarios, con la mirada puesta en el desarrollo humano. Allí están asignadas las prioridades en el destino de los recursos, que no son solamente económicos.

En todo eso pusimos esfuerzo y pasión. Y trabajamos con coherencia y compromiso, pensando también en un espacio de trabajo, acorde a la actividad, como todas las provincias que apuestan al turismo. Y proyectamos la refuncionalización de la Manzana de Turismo, con nuevos espacios modernos, interactivos y tecnológicos. Un sueño arrebatado de las manos, ya que con el cambio de gobierno, las oficinas a estrenar por el flamante Ministerio de Cultura y Turismo, diseñadas y construidas para tal fin, fueron destinadas a otro ministerio.
En estos días, participamos con asombro del desalojo de la Manzana de Turismo y el traslado de las áreas a otro lugar, entre ellas, el traslado de la Fábrica de Alfombras de Catamarca y unos días después, entre gallos y medianoche, la demolición total de las instalaciones.
Más allá del valor simbólico, histórico y cultural que esta manzana tiene para los catamarqueños, lo que no es un detalle, existía un proyecto integral, planificado y en el que se invirtieron recursos del Estado. La Fábrica de Alfombras, cuya obra estaba ejecutada casi en un 100%, contemplaba las instalaciones que respondían a las funciones de la fábrica, para favorecer la eficiencia de la producción y para que los trabajadores dispongan de la tecnología adecuada para mejorar la producción en cantidad y calidad. Disponía de un equipo de aire y climatización especial, con las instalaciones para el lavadero, que por primera vez estaría en el mismo espacio físico. Pero esto tampoco será posible.
Este Plan contemplaba diversos programas que incluían también la puesta en valor de la Casa Daza, para albergar el Museo del Folklore (hoy sin casa propia); el Museo de los Sabores (Tinogasta); el Polo Científico y Arqueológico de las Culturas Andinas (Santa María); el Centro de Interpretación de la Puna  (El Peñón); el Centro de Interpretación de Loma Rica de Shiquimil (San José, Santa María); el programa Pueblos con Encanto, Puesta en valor de Casco Histórico de Fuerte Quemado (Santa María); la estación del Ferrocarril de Huillapima; el Cable Carril (Andalgalá); el Museo de Marcelino Ríos (Corral Quemado); la Puesta en valor del Camino Real (FME); la puesta en valor de la Costanera de Balcozna (Paclín); la recuperación de varios centros termales; solo por nombrar algunos.
Mediante distintas campañas publicitarias que trabajamos con el CFI, poco a poco nuestra provincia fue reconocida en el país por sus bellezas y poco a poco el número de turistas incrementaba.
Trabajamos incansablemente junto a los intendentes para definir la estrategia del Plan y las acciones a seguir. Conseguir el financiamiento internacional (la única deuda que tomó la Provincia) fue otro desafío que superó todos los obstáculos de la burocracia administrativa que demoró innecesariamente la puesta en marcha del proyecto.
Cuando por fin todo parecía comenzar a encaminarse y luego de que la por entonces gobernadora hubiera anunciado en tres asambleas legislativas la puesta en marcha, en 2018 comenzamos a hacer realidad sus obras.
Luego llegó el cambio de gobierno y la decisión de reconducir los fondos del Plan Estratégico a otros destinos, de los que no discuto su importancia, pero no puedo dejar de preguntarme: ¿no se podrían haber conseguido esos fondos de otro lugar en vez de haber condenado al olvido algo que para el desarrollo turístico era tan importante?
En definitiva, el trabajo de un equipo de gobierno que se animó a pensar un futuro común para los próximos 10 años, en menos de nueve meses se fue diluyendo. Me pregunto: ¿volvemos al punto de partida? ¿Tendremos nuevo PET superador al vigente? Si es así, bienvenido sea. 
Una política de Estado es todo aquello que un gobierno desea implementar en forma permanente, para que trascienda a través del tiempo, sin que se vea afectada por uno o varios cambios de gobierno. La política de gobierno, en cambio, dura mientras esté vigente el gobierno que la concibió; mientras que la política de Estado obedece a un interés fundamental, por lo que se conserva en forma permanente. 
Podrán decirme que por la pandemia no hay turismo, es cierto, pero cuando se tomaron muchas de estas decisiones, no se hablaba del COVID. Pero la pandemia pasará y es mi anhelo que cuando eso suceda, nos encuentre en condiciones de ofrecerles a nuestros visitantes nuestras bellezas naturales y algo más… ese algo más era el programa de infraestructura turística del Plan Estratégico, no puedo dejar de decirlo.
Como ciudadana estoy convencida de que la política de Turismo tiene una importancia decisiva en el desarrollo de nuestra Catamarca.
Apoyo y respeto la decisión del Señor Gobernador, que nadie quiera darle otra lectura más que la de una ciudadana, mujer catamarqueña, que fue secretaria de Turismo, y sabe claramente todo lo que se trabajó y puede expresarse libremente. 

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