CARA Y CRUZ

Contra los aprovechadores

viernes, 16 de octubre de 2020 · 01:10

Es notable la capacidad del ecosistema cultural y político catamarqueño para contaminar y entorpecer iniciativas que intentan remediar situaciones nocivas. Un ejemplo de esto es lo que ocurre con el régimen tendiente a expropiar tierras que, amparadas en sistemas de beneficios fiscales o de otro tipo para producir, permanecen improductivas o se destinaron a fines distintos a los productivos, como podría ser el esparcimiento y el descanso.
La propuesta aún no concluyó el trámite en la Legislatura, pero precipitó críticas y rechazos que las promesas del Gobierno no alcanzan todavía a aventar. Lo que procura es recuperar tierras ociosas valorizadas por inversiones que en muchos casos hizo el Estado para ampliar la superficie productiva provincial, como es el caso de las colonias. Es decir: quién tiene sus tierras en producción no tiene nada que temer, pues la expropiación solo procedería sobre quienes se acogieron a regímenes promocionales como el de diferimientos impositivos o el que ampara a las colonias y no cumplieron con los compromisos asumidos.


La controversia cobró particular énfasis en las colonias, donde conviven productores con propietarios que no producen y tienen las parcelas e instalaciones como casas de fin de semana, espacio para la práctica deportiva. 
En este sentido, el ministro de Inversión y Desarrollo a cargo del Ministerio de Agricultura, Aldo Sarquís, ratificó que el Estado no les expropiará las parcelas a los productores de las colonias, siempre y cuando las mantengan productivas.
Sarquís afirmó que "no se están quitando parcelas", sino que se pretende que las parcelas "sean de quienes las trabajan". 
"El que la mantiene limpia y la trabaja no tendrá problema. Sabemos que hay personas que las tienen hace años y que las vienen trabajando. En esos casos, las parcelas son para ellos. 
"Así lo dice la ley (de Colonización) y el principio general de la norma: la parcela es para el que la trabaja y no para el que especula", garantizó.
Pero si la parcela está siendo utilizada para otros fines que no sea producir, "como por ejemplo para el uso como cancha de futbol, la ley prevé que el terreno vuelva al Estado", aclaró a continuación. 


"La Provincia necesita producir. El Estado hizo en su momento una inversión importante en sus colonias y la idea era que abastecieran al Valle Central. Hoy eso no ocurre; por ejemplo, la lechuga viene de Mendoza. Nuestra idea es que las colonias vuelvan a ser productivas. No le vamos a quitar nada a nadie que produzca. Si alguien está dispuesto a trabajar lo vamos a acompañar", concluyó.
En esta línea, el Gobierno tiene la obligación de discriminar entre los productores legítimos y quienes especulan o han desvirtuado el sentido de los sistemas creados para promover la producción, pero también los productores enfrentan el desafío de evitar que vivillos y especuladores aprovechen su inquietud para tratar de continuar usufructuando privilegios ilegítimos. 


Ayer, por ejemplo, se hizo un corte de ruta en la 38 por la escasez de agua para riego debido a las deficiencias de la red de canales que la trae desde Pirquitas, de cuya reparación deben encargarse los propios productores, agravada por la prolongada sequía. 
Funcionarios provinciales se comprometieron a resolver el problema, pero en el análisis de la situación podría incluirse también, por caso, el impacto que tiene el uso del agua que hacen quienes tienen parcelas que no producen, arrebatándoselas a quienes sí lo hacen.
Solo un ejemplo de lo beneficioso de que productores y Estado trabajen juntos para erradicar parásitos y aprovechadores.

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