EDITORIAL

La hora de las propuestas

lunes, 12 de agosto de 2019 · 03:02

Pasado el necesario mojón de las PASO, con los precandidatos que superaron el piso de votos convertidos ya en candidatos oficiales para las elecciones de octubre, llegó la hora de las propuestas, particularmente para los dirigentes que se postulan a cargos ejecutivos. Es decir, ya no hay más margen para postergar la presentación de un conjunto sistemático de proyectos y programas a aplicar en la eventualidad de que los candidatos sean electos. Lo que históricamente se ha denominado plataforma electoral, aunque su confección formal, en la clásica versión impresa o subida a algún sitio web, es cada vez menos frecuente.
Hasta ahora las distintas fuerzas políticas han delegado en sus principales candidatos la enunciación de los lineamientos muy generales del modelo de país o de provincia que postulan. Pero en las próximas semanas deberán esforzarse en precisar el conjunto de programas, proyectos y acciones que implementarán en caso de resultar elegidos.

A nivel nacional, los desafíos en materia económica son mayúsculos. Los candidatos deberán señalar con precisión cómo piensan reactivar la economía y el mercado interno luego de dos años de profunda recesión; como enfrentar los pagos de los intereses de la deuda, que se incrementaron notablemente en los últimos tres años; de qué manera incentivar la producción industrial y las exportaciones, que están en declive: qué planes de emergencia implementarán para lograr avances concretos en la lucha contra la pobreza, la indigencia y el desempleo; cómo bajarán la inflación; cuáles serán los beneficios concretos que se le otorgarán a las pequeñas y medianas empresas, que son las que generan la mayor cantidad de puestos de trabajo; de qué modo pondrán límites concretos a la especulación financiera, entre otros temas.

Además, deberán explicar la estrategia de lucha contra la inseguridad y el narcotráfico que implementarán desde el poder, que deberá ser un plan perfectamente diseñado y no solo acciones efectistas y consignas vacías de contenido.

Tendrán la responsabilidad de manifestar qué modelo aplicarán para mejorar la calidad de la educación; de qué modo lograrán recuperar un sistema de salud pública deteriorado y desfinanciado; cómo reactivar la obra pública, que además de sentar las bases imprescindibles para el desarrollo es un factor dinamizador del empleo; cuál será la estrategia para establecer un país federal, equilibrado y con equidad en la distribución de los recursos, entre tantas medidas.

A mayor precisión en la formulación de las propuestas, menor el margen de arbitrariedad de los gobernantes para justificar desviaciones entre lo prometido y los hechos. La ciudadanía tiene el derecho de elegir según sus convicciones, pero también la obligación de exigir coherencia a sus representantes y demandar una correspondencia entre lo que se plantea como candidato y lo que efectivamente  realiza como gobernante.n

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