Mirador Político

Primeros perfiles de un mapa incierto

domingo, 11 de agosto de 2019 · 02:23

Lo inusual de la abdicación de Lucía Corpacci empalideció el impacto de otras alteraciones que engranan con su decisión personal para inocular incertidumbre en la dirigencia política. 

Que un líder en el apogeo de su trayectoria, contra los deseos de sus adherentes y sus “consiglieris”, con reelección indefinida habilitada, renuncie al poder y delegue la chance de continuidad en alguien ajeno a su círculo, como el intendente capitalino Raúl Jalil, es ya suficientemente extraordinario, pero este acontecimiento se concatena con el eclipse de Eduardo Brizuela del Moral en el FCS, que juega en esta contienda como Juntos por el Cambio, en la configuración del quiebre. Por primera vez desde 2003 -16 años- Brizuela del Moral no está a la cabeza de las listas de la alianza articulada en torno al radicalismo; por primera vez desde 1991 -28 años- no será protagonista estelar en la contienda.

Dato adicional: del elenco que signó la dinámica del poder catamarqueño en la década del ’90, solo quedan en pie, con naipes y fichas disponibles, dos actores: el senador nacional Oscar Castillo y el sindicalista Luis Barrionuevo.

No hace falta ser augur para pronosticar un escenario muy novedoso a partir de diciembre. 

No seguirá Corpacci, que gobernó dos períodos, pero tampoco opera la hipótesis de que la suplante Brizuela del Moral, que también gobernó dos períodos y fracasó tanto en el intento de acceder a un tercero como en la revancha de 2015, ante la misma Corpacci. 

Angustia entre los huérfanos. La lapicera mayor de la administración puede recaer en Jalil o en el radical Roberto Gómez. Pechan para romper la polarización Hugo “Grillo” Ávila, por el cachete peronista del Consenso Federal liderado por Barrionuevo, candidato a diputado nacional, y José Alberto Furque, por el GEM conformado con desprendimientos del FCS, principalmente con Movilización. La izquierda, unida en el FIT, busca meterse en el esquema institucional.

Se acumulan los interrogantes:

¿Cómo se comportará el nuevo gobernador? 
¿Qué aliados y qué enemigos priorizará? 
¿Cómo y en base a qué construirá su liderazgo? 
¿Qué hará Corpacci?
¿Quién o quiénes cubrirán la vacancia de Brizuela del Moral?
En cualquier caso, se abrirá en 2020 una travesía por territorios inexplorados.  Se modificarán los puntos de referencia, surgirán otros.

No hay mapas precisos y solo se cuenta con la intuición para orientarse en el alud de promesas que los aspirantes al trono precipitan en campaña.

Las PASO esbozarán los primeros perfiles tentativos de esa geografía virgen e inminente. Gravitaciones, proyecciones, potencialidades para ajustar la precariedad intuitiva y comenzar a montar la brújula para la cartografía en ciernes.

Ruptura

La ruptura de la linealidad abierta con el acceso de Corpacci al Gobierno en 2011 explica el juego de los contendientes, porque el tono de la musculatura electoral es uno de los factores que, se supone, considerarán quienes controlen el nuevo escenario. Tanto tienes, tanto vales. La primera tasación será hoy.

El Frente de Todos y Juntos por el Cambio, los dos extremos de la polarización, consiguieron eludir la interna general pero les resultó imposible neutralizar la pelea abajo. 

La apertura en las categorías menores, sin embargo, no alcanzó para evitar desprendimientos. Barrionuevo se abrió con Consenso Federal y plantó lista completa debajo de la candidatura presidencial de Roberto Lavagna.

Movilización, sin margen en el FCS, se encontró con el GEM de Margarita Stolbitzer para competir. El concejal Simón Hernández se postula a la intendencia capitalina y dirigentes del FCS, movilizadores y radicales, apuestan sus cueros por allí en el interior.
El desempeño de estas disidencias establecerá su precio en el mercado político. Será uno de los datos más significativos de la jornada. 
Hay peleas distritales muy intensas, pero Capital, que concentra más del 42 por ciento del padrón provincial, es el territorio paradigmático para ilustrar las características de la pelea.

Balcanización
Hay 108 precandidatos a concejal en la gatera, distribuidos en los siete circuitos de San Fernando del Valle. 
La balcanización en la categoría concejales es muy fuerte en el oficialismo, bajo la candidatura intendente de Gustavo Saadi: 48 pretendientes, siete promedio por circuito.
En Juntos para el Cambio, que presenta al rector de la UNCA Flavio Fama, la fractura es menor: 15, dos por zona.
Consenso Federal tiene 10 y el GEM los 7 justos y necesarios, uno por circunscripción.
La performance de Saadi se beneficiará en estas PASO con la tracción de los primeros tres tramos de la boleta oficialista: la fórmula presidencial Alberto Fernández-Cristina Kirchner, Corpacci como diputada nacional y Jalil como gobernador. La tríada poderosa lo iza desde arriba.

Desde abajo, lo empujará la sinergia de 48 precandidatos en busca de su destino, trabajando con mucha intensidad por obtener la chance de ingresar al Concejo Deliberante.

La tracción desde arriba continuará operando en la pulseada definitoria de octubre. La incógnita es qué ocurrirá con la tracción desde abajo, ya que las 48 bocas de expendio de su voto se reducirán a solo siete. 

Es central para sus aspiraciones que el comportamiento de los 41 precandidatos que sean derrotados le siga siendo funcional. Ya tiene previsto un trabajo de contención para reducir las deserciones al mínimo, pero aún con el cencerro de puestos en las futuras estructuras municipal y del Gobierno, es complicado, porque las inquinas por el liderazgo territorial, y es el caso en los circuitos, suelen ser muy profundas. Y estará Consenso Federal al acecho para tratar de capturar rencorosos y traviesos.

El problema de Fama es similar. Aunque tendrá menos precandidatos perdedores que conformar, lo amenaza el GEM de Simón Hernández y, obviamente, el propio esquema del Gobierno, cuyos recursos le permiten fichar en varios tableros simultáneamente.

Proyecciones

Por supuesto, la tentación de sumarse a Consenso Federal o al GEM para escaramuzas fratricidas en octubre –no hay peor cuña que la del mismo palo- se reducirá drásticamente si los resultados que obtienen hoy son malos.

Las chances del Frente de Todos y Juntos para el Cambio de obtener más votos en octubre que en las PASO crecerán si el esquema barrionuevista y el GEM fracasan en este primer round.

Pero si se da la situación contraria, los extremos de la polarización habrán llegado a su techo, con posibilidades de un crecimiento chico con lo que pudieran cosechar entre quienes no concurran a las urnas o voten en blanco. Los niveles de abstención son siempre más altos en las primarias que en las definitorias.

A Consenso Federal y al GEM, en cambio, se les abrirá la vía para mejorar sus desempeños de agosto a octubre, operando sobre los descontentos de las fuerzas mayoritarias. Y mejorar sus desempeños equivale a posicionarse mejor frente al futuro Gobierno.
Queda como casillero alternativo la tenaz izquierda, que hace dos años estuvo a punto de lograr una banca en la Cámara de Diputados y ahora unificó fuerzas en el FIT, con Nicolás del Caño como candidato a presidente.

En las conjeturas hay que incluir la eventual renuncia a competir en octubre de algún candidato o, incluso, algún sector. Precedentes no faltan: en 2011, el PJ bajó la lista completa consagrada en internas en beneficio de Corpacci.
Capaz que a algunos les sobre lo que a otros les falte. 

Las maniobras disuasorias comenzarán antes de que los resultados de las primarias queden firmes.

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