lo bueno, lo malo y lo feo

Vivencias de los festejos del centenario de la escuela “Abel Acosta”

Carta al director
sábado, 10 de agosto de 2019 · 02:16

Señor Director:

Permítame, para no entrar en detalle, manifestar lo vivido en los festejos del Centenario de la Escuela Abel Acosta de Santa María, Catamarca, el día 4 de agosto/19 haciendo público y propias, entre otras, las motivaciones alentadoras, previas y en plena participación en el histórico acontecimiento receptadas en mi teléfono personal y surgidas desde la carta que publicara al respecto. Las mismas vayan con profunda modestia aparte y con el solo deseo de resaltar la infinita importancia del histórico acontecimiento:
De mi hija Sandra Elizabeth: “Pa, deseo de todo corazón que te vaya maravillosamente bien en tu pago. ¡Que tu corazón pueda sumar más historias inolvidables! De eso se trata vivir, animarse a disfrutar los desafíos, animarse a buscar nuevas vivencias, retos. Estrechar lazos con quienes te esperan reavivando la llama del cariño a través de los años. Te felicito porque sé que no fue fácil decidir irte, te felicito por salir dispuesto a sortear toda adversidad con solo una meta planteada, que es el orgullo de participar de tan honorable acontecimiento, los 100 años de tu querida escuela. Desde aquí acompaño esta aventura con todo mi amor, apoyándote sin límites y solo esperando saber que te hizo muy feliz!!! Te esperamos al regreso para que nos cuentes en detalle las horas transcurridas en torno a tan importante festejo!!! Te amo hasta el cielo!!! Mantennos al tanto de todo allá!!! Abrazo muy fuerte!!!
De la compañera de Promo/60, Selva Chula Córdoba: “ Huguito qué hermosa reflexión la de tu hija. La comparto totalmente. Nada mejor que hacer las cosas que nos hacen feliz como me hizo a mí verte desfilar en el grupo de la Promoción. ¡Gracias Huguito! Tu presencia fue un regalo de Dios. Eres un ejemplo de vida. Te felicito por ser como eres. ¡Cariños para todos! Todos los compañeros te amamos y rogamos estés cada día mejor. Te considero un Hércules haciendo frente a los inconvenientes. Tu positivismo te ayudará a vencer tu pequeño problema de salud. Vencerás, vencerás, vencerás... estoy segura.
En otro mensaje previo. Chula agrega: “Buen día Huguito. Acabo de leer en el diario la carta sobre el Centenario de nuestra madre Escuela Normal Abel Acosta. Al final llorando de emoción. Hermoso, hermoso... Gracias, gracias... Esto estará completo si Dios nos permite estar allí el 3 y 4 para estrecharnos en un gran abrazo y beso para ti y tu familia.”
De Luis Marcelo Tapia: “Sin duda alguna, la gente de bien valora las cualidades de quienes se esfuerzan por una sociedad mejor”.
Luis Marcelo agrega: “Mirá hermano, Cuando se alcanzan esos momentos dichosos que vos pudiste disfrutar junto a la Promo/60 y muchos más de tu amado pueblo, las limitaciones físicas pasan a un segundo plano. Las emociones que se viven son de orden superior y curan, curan el alma que es lo importante. Sos un hijo del pueblo reconocido y eso no tiene precio. Yo, tu fiel amigo, te abrazo alborozado.
De Mariana Veaute: “ ¡Hermoso! Lo importante es que pudo compartir tan grato acontecimiento en su tierra y renovar el espíritu con todo lo vivido.
Mariana agrega: ‘’¡Qué bellas postales! Dios los iluminó con un día esplendoroso. Llega hasta la fibra más íntima ese feliz cumpleaños acompañado de las campanadas de celebración. Me alegra el alma que haya podido asistir.
De José Efraín Pepe Carrizo: “ Felicitaciones y en hora buena querido hermano. Tus coterráneos y antiguos compañeros de esa benemérita Escuela Abel Acosta estarán felices y orgullosos de vos, como lo estoy yo mismo de ser tu amigo. Un abrazo enorme hermano.”
De Rolo Criado desde Belén: “Leí tu artículo en el diario. Muy ilustrativo y seguramente con mucho contenido emocional para quienes recordaste su paso por las aulas y por los formadores de aquella juventud”.

Como exalumno de la Escuela Normal Abel Acosta, me siento profundamente agradecido hacia los precedentes y selectos interlocutores, satisfecho y conmovido en la jubilosa siembra de cultura y educación a lo largo de 100 años a esta parte.
Por último, Señor Director, debo reconocer el permanente apoyo incondicional y motivación de mi esposa, Yolanda Toly Bustamante y de ambas hijas, Sandra Elizabeth y Nancy Graciela con sus respectivas familias, por sus constantes contactos y advertencias en mi estadía excepcional por los festejos inigualable del espléndido Centenario.
Agradecido por el espacio cedido, saludo a Ud. con el mayor respeto y consideración.
Hugo  Oscar Fuenzalida
DNI 6.953.561

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