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EDITORIAL

Esperando las propuestas

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7 de mayo de 2019 - 04:00 Por Redacción El Ancasti

En el mundillo político catamarqueño hay clara conciencia respecto de lo dificultoso que le resulta a las fuerzas opositoras triunfar en los comicios cuando se ponen en juego cargos ejecutivos. De hecho, desde la recuperación de la democracia, en 1983, la única vez que el oficialismo perdió en una elección para gobernador de la provincia fue en 2011, cuando en un error estratégico el Frente Cívico y Social puso demasiado énfasis en enfrentar al gobierno nacional de Cristina Kirchner, que aquel año arrasó en los comicios de todo el país condicionando los resultados en casi todos los distritos.

El oficialismo tiene, además del aparato del Estado -que en provincias como Catamarca alcanzan un peso determinante- una gestión de Gobierno para exhibir, destacando los logros y disimulando los defectos. La oposición, en cambio, se ve obligada, si quiere tener chances electorales, a presentar un plan de gobierno atractivo, con propuestas que la diferencian de la fuerza gobernante.

No es precisamente la estrategia elegida por el Frente Cívico y Social-Cambiemos, según puede advertirse. La prioridad para la principal fuerza opositora en la provincia es la crítica de la gestión gubernamental catamarqueña y la referencia, como mérito propio, al modelo del Gobierno nacional. Últimamente, sobre todo con el agravamiento de la crisis, más la crítica a la gestión ajena que la alabanza a la propia.

El documento elaborado por los intendentes radicales este fin de semana es tal vez, en los últimos tiempos, el único pronunciamiento colectivo de cierto peso de la oposición catamarqueña. El escrito utiliza un tono crítico para cuestionar la política económica del gobierno de Corpacci, pero casi que se disculpa a la hora de ratificar su pertenencia a Cambiemos: “Pertenecemos a un espacio que compartimos con nuestros socios de Cambiemos porque hemos sido orgánicos con nuestro partido, la Unión Cívica Radical, que ha decidido en el país formar parte de una alianza, y los radicales cumplimos con la palabra. Sin embargo, ello no nos inhibe de la responsabilidad de señalar y corregir lo que es necesario”.

La escasez de méritos del Gobierno nacional debería motivar a los principales referentes del FCS-Cambiemos a tratar de convencer con propuestas propias, de alcance provincial. Al fin de cuentas a este sector político le fue bien electoralmente cuando centró el debate en los límites de la política local. En cambio, cuando nacionalizó sus adhesiones en forma conjunta, los malos resultados empezaron a hacerse habituales.

Tampoco es bueno que el gobierno descanse en su condición de oficialismo. La ciudadanía debería poder tener a su disposición, como en las viejas épocas, cuando aún existían las plataformas electorales, al menos una síntesis de las propuestas de las distintas fuerzas políticas, una idea general del proyecto de provincia, o de municipio, que poseen. 
Tal vez, de todos modos, sea mucho pedirles a los representantes políticos provinciales la enumeración de los proyectos que consideran clave para Catamarca. Se verá con el correr de las semanas.


 

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