AÑO JUBILAR MARIANO 2020 || 400 AÑOS DE PRESENCIA AMOROSA DE MARÍA

Aromas de amor mariano

La inauguración del Camarín de Nuestra Señora del Valle.
martes, 3 de diciembre de 2019 · 02:01

Han pasado 103 años del portentoso suceso en que los catamarqueños participamos gozosos de la inauguración del Camarín de la Virgen, el 5 de mayo de 1916. Las festividades de 1891, cuando se llevó a cabo la Coronación de Ntra. Sra. del Valle, confirmaron la devoción a la Santísima Madre, y como sus milagros continuaron prodigándose en abundancia, era necesario -entendía el obispo- congregarse en torno de su trono y festejarla.

Catamarca trabajaba afanosamente en este proyecto y las provincias vecinas en las que el culto a la Virgen tiene un antiguo arraigo como Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba y Salta, se aprestaron también a mostrar su devoción. Incluso en Buenos Aires surgió un claro movimiento de fidelidad mariana y con la presidencia de Adelia Harilaos de Olmos se constituyó una comisión para homenajear a nuestra Madre del Valle.

Con fecha 15 de marzo de 1916, Bernabé Piedrabuena da a conocer una Carta Pastoral en la que expone los compromisos de honor y gratitud que ligan a los fieles con la Madre. Y expresa que Ella se ha relacionado de manera especial con América Latina y con Argentina. Catamarca ha recibido su bendición en la Imagen aparecida en Choya que ha sido desde siempre luz que ha guiado y escudo que ha protegido.

El Papa Benedicto XV envió una carta confirmando su participación con la designación de un delegado especial para representarlo. En ella hizo referencia al amor de nuestro pueblo por la Virgen, a “la mutua y nunca interrumpida correspondencia entre los catamarqueños y su celestial Patrona, de amor y veneración por una parte y de beneficios casi innumerables por otra”.
El viernes 5 de mayo de 1916, a las 16.30 hs., se inauguró el presbiterio de la Catedral y se realizó el traslado de la Sagrada Imagen al nuevo Camarín. Era necesario ofrecer a la Ssma. Virgen una morada más apropiada y digna. Por ello el obispo diocesano había encargado su construcción al arquitecto Isaac B. Lecuona.

Antes del horario de inicio del acto, el templo estaba invadido por el público ansioso de contemplar las reformas ejecutadas. La impresión que produjo el ábside y el presbiterio, con sus grandes arcos laterales, los motivos decorativos y el magnífico altar suavemente iluminado por la luz difusa de los vitraux, fue de sorpresa y satisfacción. En lo arquitectónico se conservó lo fundamental del estilo, suprimiéndose la pesadez y tosquedad que tenía, y adquiriendo un aire elegante y esbelto, sin perder la severidad propia del orden románico.

El obispo bendijo las nuevas obras y los vitraux; pronunció un discurso de circunstancia y luego se produjo el traslado de la Sagrada Imagen al Camarín, en donde quedó definitivamente instalada y expuesta al culto de los fieles.
El estilo de la nueva estancia presenta variantes con respecto al románico de la iglesia, las líneas son reducidas y delicadas, columnas sutiles, bellos capiteles, aéreas arcadas, todo prolijamente adornado con multitud de detalles que dan un aspecto lleno de gracia y esmero. 

Posteriormente, el día 13 de mayo, con la llegada de los invitados especiales, delegado papal, autoridades nacionales y peregrinación de Bs. As., se produjeron otros hechos significativos como la entrega del Álbum de Oro, regalo del pueblo argentino a Nuestra Señora del Valle y que hoy se exhibe en el Museo de la Virgen. Junto con el Libro de Oro, la señora Harilaos de Olmos entregó el óbolo y el estandarte que la peregrinación porteña ofrecía a Nuestra Madre. En sus palabras se refirió a la unión de los católicos del Sur con los del Norte de la República en la “devoción a su Santísima Madre la Virgen del Valle, famosa en todos los ámbitos de nuestro país, por la pródiga y maternal bondad con que atiende a nuestros ruegos y nos obtiene favores de la misericordia infinita”. Después se realizó la bendición del Camarín por parte del Obispo de la Diócesis. 
María, en su advocación del Valle ha congregado a los catamarqueños y a los peregrinos en su Camarín, de hace 103 años, los ha recibido, los ha cobijado, los ha perdonado y aliviado, ha llevado a la luz de su regazo a miles de niños. Les ha asegurado la misericordia del Padre y la hermandad de Su Hijo y los ha convertido. 
Busquemos imitar estas celebraciones en nuestra alma, llenémonos de piedad, perfumemos nuestro espíritu de Su gracia y miremos a nuestra Morena Madre con los ojos llenos de su mismo amor.

Graciela Córdoba

 

Virgen de luz


“Noche clara. Claridad de luna. Escalones infinitos y gastados.
 Escalones de mármoles y ruegos. Camarín de la Virgen. 
Sagrado camarín. Invitación al sosiego. ¡Oh! La luz de la luna.
 El resquicio del silencio donde se filtra la blancura.
 El silencio blanco de la luna. El resquicio blanqueado del silencio.
 Tenue resplandor abierto. Flor clara sobre la Virgen del Valle.
 Luna virginal en el silencio. Eternidad del momento. Misterio inacabado.
Plateado haz de luz, haz iluminado, luz plateada, haz de plata en la luz.
Luz blanca. Blanco Camarín. Camarín blanqueado por la luna.
Luna luz. Luz de luna. La imagen sagrada. La imagen de la luz sagrada.
Sagrario de la luz. Trono iluminado por la luna. 
Silencio meditado. Ingrávido reposo. Apenas el suspiro, el susurro, la mirada…
Inmaculada quietud. Una música suave. Plenilunio.
El rezo necesario. Los labios temblorosos. La canción inesperada.
Un libro abierto en el regazo. Paz entre los bancos...” 

César Vera Ance

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