Cara y Cruz

Jalil en la largada

El primer mensaje de Raúl Jalil como Gobernador fue breve, pero contundente. Ratificó...
martes, 10 de diciembre de 2019 · 02:10

El primer mensaje de Raúl Jalil como Gobernador fue breve, pero contundente. Ratificó los puntales desde los que piensa imprimir a la gestión un sesgo personal y diferenciado de Lucía Corpacci, sin dejar de subrayar que la etapa que le toca protagonizar es continuidad de un mismo proyecto político. 
Se orienta a perfeccionar, en síntesis, lo recibido, pero es revelador que consignara la creación de puestos de trabajo por fuera de la estructura estatal como objetivo. 
Lo mismo hizo Corpacci al asumir en diciembre de 2011 y por diferentes motivos no pudo darse el gusto. Se trata de una deficiencia estructural que lleva décadas, cuya reversión de tornó mucho más ardua en el marco de la crisis agravada por la administración Macri.
Jalil espera, beneficiario de un legado sin acechanzas financieras de importancia, llevar adelante una "planificación más específica y eficiente" en pos de esa meta, de cumplimiento insoslayable porque la administración pública no está ya en condiciones de incorporar más gente en sus planteles. 
Si, como dijo, "amamos nuestra tierra y queremos que nuestros hijos se desarrollen aquí”, abrir para las nuevas generaciones horizontes laborales y de realización distintos a la planta permanente resulta indispensable.
Jalil destacó el equilibrio de las cuentas públicas y el hecho de que el programa de gobierno fue diseñado junto a los intendentes y el vicegobernador Rubén Dusso, ministro de Obras Públicas durante los dos mandatos corpaccistas, “teniendo en cuenta estos ocho años de gestión, con miras a la innovación, la tecnología y la generación de empleo como eje de la política central".
"Recibimos una administración financieramente ordenada y bien administrada, hoy tenemos una solidez política que nos permite seguir en este camino de crecimiento democrático y que vamos a sostener", dijo.
La era Corpacci, entonces, afianzó las bases para potenciar el desarrollo de la agroindustria, el turismo y la minería, “los tres pilares fundamentales del desarrollo de la Provincia”.


Otro elemento que el gobernador consideró clave para la consecución de sus propósitos fue ajustar la “sinergia” entre la Nación, el Gobierno provincial y sus municipios y las provincias de la región. 
Al respecto, del acto de asunción participó el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, y el presidente Alberto Fernández estuvo en Catamarca durante 24 horas el fin de semana, en un periplo que cerró con la inauguración del parque urbano “Raúl Alfonsín”, en la ex cárcel. El Jefe de Estado, que toma el mando formalmente hoy, dio desde acá un mensaje para la región, frustrada finalmente en las expectativas que había abierto la administración de Mauricio Macri con el Plan Belgrano, al expresar su satisfacción de estar en el  “norte argentino, tan maltratado y olvidado”.
La estrecha sintonía del mandatario catamarqueño con su par tucumano y el gesto de Fernández son elementos auspiciosos.


Por último, como lo anticipó este diario, reafirmó su intención de promover la reforma de la Constitución Provincial, otro de los objetivos que Corpacci no pudo concretar. Las condiciones ahora parecen más propicias para alcanzar los consensos parlamentarios indispensables, más allá de  "abrir el debate más allá del ámbito legislativo y darle participación a todas las fuerzas políticas, entidades civiles y religiosas", como lo gestionó –y jalil lo recordó ayer- el intendente de la Capital, Gustavo Saadi, cuando era ministro de Gobierno. 
"Hoy los catamarqueños estamos regidos por una Constitución  que se reformó por última vez hace más de 30 años, incluso anterior a la reforma constitucional nacional de 1994. Un estado moderno debe poder contemplar derecho de acuerdo con las nuevas realidades y ajustar su estructura de acuerdo a los cambios tecnológicos y culturales", dijo el Gobernador.n

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