CARA Y CRUZ

Servicio imprescindible

jueves, 28 de noviembre de 2019 · 02:00

En su despedida de la gestión municipal, el intendente Raúl Jalil recibió una última y dura presión del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM): vetar la ordenanza que declara “servicio esencial” la recolección de residuos y limita el alcance de los paros del gremio en el área de Higiene Urbana. 

Por ahora, Jalil receptó la queja del sindicato y comprometió un análisis de fondo de la ordenanza, desde el punto de vista legal, por parte de la Fiscalía Municipal capitalina. El secretario general del gremio, Walter Arévalo, que nunca da puntada sin hilo, anticipó un reclamo de pago de un adicional denominado “Tareas Esenciales” para los trabajadores del área equivalente al 80% salario básico de los agentes recolectores y choferes de residuos y del 70% para los encargados de barrido y limpieza. Es decir, en caso de que finalmente el intendente ratifique la ordenanza de la discordia. 

Aún no hay definiciones en la órbita del Ejecutivo municipal. Pero Arévalo no pierde la esperanza de que en esta pulseada saldrá con carne entre los dientes. Tan mal no le fue en ocasiones anteriores. Esta vez necesita quedar bien posicionado frente al intendente electo, Gustavo Saadi, que asumirá el 6 de diciembre. 

Sin embargo, los argumentos que presentó el gremio municipal para voltear la norma capitalina suenan a puro formalismo frente a la cuestión de fondo que es la salud y la calidad de vida de los vecinos. Porque, claro está, la acumulación de basura producida en los paros del SOEM han convertido las calles y contenedores en verdaderos focos infecciosos.


En efecto, la ordenanza, aprobada por unanimidad el pasado jueves 14, establece que son servicios esenciales "aquellos destinados a asegurar el goce y los derechos constitucionales a la vida, la salud y el ambiente sano", y en el caso particular del municipio capitalino a la recolección, transporte y tratamiento de la basura. 

Puntualiza que si tales servicios esenciales se interrumpieran total o parcialmente “pueden poner en peligro la vida y la salud de la población”. Aclara que si la recolección de residuos se viera afectada por una medida de acción directa derivada de un conflicto laboral, “deberá garantizarse la continuidad y regularidad del servicio en por lo menos el 40% de la operatividad plena”. Además, los paros deberán ser comunicados con “tres días de anticipación y presentar a la vez un "plan sustentable de prestación de servicio", con una nómina de personal mínimo que garantice la recolección.

Faculta al Ejecutivo municipal a “declarar la emergencia del servicio”, lo que lo habilita a contratar empresas privadas o celebrar convenios con otros organismos oficiales que puedan prestar el servicio mientras se mantenga la medida de la fuerza.
El concejal opositor Fernando Navarro destacó en la sesión de aquel día que si bien el derecho a huelga está consagrado por la Constitución Nacional, “no hay derechos absolutos”. Y los paros, tal como hoy los practica el SOEM, “chocan con el derecho de los vecinos a tener un ambiente sano”.


En la nota enviada a Jalil, el argumento central del gremio para pedir el veto de la ordenanza es que ésta “pretende legislar sobre temas que le están explícitamente vedados (al municipio)”, porque “son facultades que la Provincia delegó expresamente a la Nación". Añade que en el derecho a huelga “la competencia legislativa corresponde al Congreso nacional y no a las provincias, y menos aún a un Concejo Deliberante".

Pero hay al menos dos puntos incuestionables. Por un lado, los paros del SOEM no fueron en protesta de medidas propias del municipio sino contra el cobro del plus médico, que es algo que solo atañe a la Provincia. Y, por el otro, los municipales tienen todo el derecho del mundo a hacer huelga, pero no por eso oponerse a que el municipio garantice la recolección de residuos como mejor pueda. 

No pueden, en definitiva, poner en riesgo la salubridad de los vecinos porque algunos médicos les cobren un extra a los afiliados municipales de OSEP. Esta es la sinrazón más turbadora de su reclamo.

Otras Noticias