Tensiones que vienen

lunes, 18 de noviembre de 2019 · 02:09

Los gobiernos provinciales trabajan en un documento para plantearle al ministro de Economía de la Nación, Hernán Lacunza, la suspensión del Pacto Fiscal por el que se comprometieron, en 2017 y 2018, a reducir los impuestos en sus distritos. Estiman que la situación económica no mejorará el año que viene y buscan atenuar la caída en la recaudación propia. 
Que avancen con el pedido sobre la Casa Rosada a días de la conclusión de la gestión de Mauricio Macri es indicio de las tensiones que esperan a Alberto Fernández, quien asienta en la liga de mandatarios provinciales y el sindicalismo ortodoxo sus expectativas de balancear el poder del kirchnerismo enfilado con su vicepresidenta, Cristina Fernández.

Los gobernadores estiman que Macri no tiene el menor interés en simplificarle la administración a su sucesor y podría acceder. Con Fernández en cambio, conjeturan, las tratativas serán más arduas aunque sea del mismo palo político, pues la requisitoria de liberar los esquemas tributarios provinciales debería conjugarse con el programa económico general, que no trasciende, y la necesidad de hallar una fórmula que permita encajar el déficit y reactivar la economía, en el marco de la renegociación de la deuda. 
En el interior, aparte, recelan de la provincia de Buenos Aires, que estará bajo el mando del cristinista Axel Kicillof, cuyo conurbano suministró tres cuartos de la diferencia de votos que la fórmula Fernández-Fernández le sacó a Macri-Miguel Pichetto.
El intríngulis del nuevo presidente no es sencillo, y aparte tiene que contemplar las presiones de las organizaciones sociales y el sindicalismo. No son sectores que vayan a conmoverse con la incorporación de Marcelo Tinelli al programa contra el hambre.
La mayoría de las provincias consiguieron revertir sus déficits durante el macrismo, pero las cuentas del Estado nacional siguen en rojo.
Las provincias y los municipios suman la mitad del gasto público consolidado: 18 puntos sobre 38 del PBI.
Jorge Vasconcelos, economista del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), consignó al diario La Nación que durante el macrismo las transferencias automáticas a las provincias pasaron del 26 al 32%, pero consideró que ahora hace falta otro pacto fiscal, “con perfil productivo”.
De movida, la administración Fernández tendrá que acordar en el Congreso el presupuesto y un paquete de leyes tendientes a reactivar la economía. Sergio Massa presidirá la Cámara baja, por donde se iniciará el debate, pero será la Casa Rosada la que tendrá que negociar con los gobernadores el voto de sus diputados y, llegado el caso, un esquema de compensaciones.
La Nación marca algunas diferencias en la liga de gobernadores. 
“Las economías altamente dependientes del campo y la minería no comparten la suba de retenciones como fuente de financiamiento, ya que no solo es una carga no coparticipable, sino que afecta Ganancias, que sí se reparte”, señala por ejemplo.

Para colmo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación sentó jurisprudencia a favor de los distritos provinciales al sentenciar que la Casa Rosada no puede tocar unilateralmente fondos coparticipables en la causa por la eliminación del IVA en los alimentos de primera necesidad y la reducción del universo de contribuyentes del impuesto a las Ganancias.
El nuevo Gobierno nacional, como le pasó a Macri, no tendrá mayoría propia en el Congreso y estará obligado a permanentes negociaciones para llevar adelante su programa. En este marco, se ratifica la importancia de la decisión de la gobernadora Lucía Corpacci de incorporarse cuando asuma como diputada nacional, junto a Dante López Rodríguez, al bloque Elijo Catamarca, con Silvana Ginocchio. Mantener la autonomía política le dará a la bancada mayor libertad para maniobrar a favor de los intereses de Catamarca. n
 

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