Mirador político

YMAD-Agua Rica y el Estado mendicante

La entrega de la infraestructura de Alumbrera brilla en vísperas del cambio de Gobierno...
domingo, 17 de noviembre de 2019 · 04:20

La entrega de la infraestructura de Alumbrera brilla en vísperas del cambio de Gobierno como broche de oro de una política minera resignada a mendigar migajas de un negocio multimillonario. Esta resignación, traducida en sistemáticas defecciones, benefició en el último ciclo a la empresa Minera Agua Rica, controlada por Yamana Gold y propietaria de los derechos sobre el yacimiento andalgalense Agua Rica, que ha conseguido gracias a la generosidad del Estado catamarqueño, tan extraña como larga, sostener y ampliar sus márgenes para la especulación financiera.

El 3 de octubre, YMAD acordó arrendarle en el futuro a Minera Agua Rica las instalaciones de Minera Alumbrera a cambio de un anticipo de 12,5 millones de dólares. 

La cifra es irrisoria: lo que YMAD alquila demandó una inversión 1.300 millones de dólares conforme a la información oficial de Minera Alumbrera. Minera Agua Rica tendría que ponerlos para hacer planta de tratamiento, dique de colas, mineraloducto, equipamiento para provisión energética y demás instalaciones indispensables para procesar y poner en valor lo que extraiga de Andalgalá, pero se los ahorrará por una cifra inferior al 1%. Una papa.

¿Qué porcentaje de la inversión total que tenía prevista para poner en marcha la explotación representan 1.300 millones de dólares? 

El dato permanece convenientemente en el misterio a pesar de que es clave para evaluar la racionalidad de la transacción, puesto que los representantes de Catamarca en el directorio de YMAD avalaron resignar un patrimonio equivalente a dos presupuestos de la Provincia sin considerar la alternativa de asociarse al emprendimiento y participar de tal modo en sus ganancias. 

Llama la atención, porque tal fue el diseño de Alumbrera y su conveniencia es incontrastable. Lo que Catamarca recibió a través de YMAD en concepto de ganancias por Bajo La Alumbrera triplicó las regalías. 

Los miembros privados de la Unión Transitoria de Empresas Minera Alumbrera, en cambio, sí se asociaron a Minera Agua Rica, aunque carecieran del naipe de los derechos sobre la onerosa infraestructura una vez que el grupo conformado para explotar Bajo La Alumbrera sea disuelto.

Salvataje
YMAD es socia al 20% de la UTE Minera Alumbrera, que inició la explotación de Bajo La Alumbrera en 1997. 

La propiedad de las instalaciones le corresponde conforme al contrato, que reza en la parte pertinente: “Cualquiera fuera la causa de la disolución, YMAD recuperará la plena disponibilidad del yacimiento con todas las mejoras adheridas, incluyendo edificios, túneles, relaves, vigas y soportes, como así también los derechos de explotación de las reservas remanentes. Las obras de infraestructura tales como caminos, construcciones civiles, viviendas, oficinas, conducción de agua y su equipamiento, incluyendo elementos de transformación y distribución, no serán liquidadas. Las mismas pasarán en forma automática a YMAD, sin costo alguno, al momento de disolverse la UTE”.

Tamaña fortuna fue regalada, según el acta del convenio con Minera Agua Rica, porque YMAD es deficitaria y “está en el peldaño anterior a la nada”. Los 12,5 millones de dólares del anticipo se utilizarán, entonces, para evitar caer en “la nada”. 

Es decir: el resultado de la incompetencia de quienes gerenciaron YMAD en los últimos años, recompensados con sueldos y viáticos de volúmenes imposibles de determinar, se salda coyunturalmente con un auxilio de Minera Agua Rica, a la que tan altruista gesto le evitará gastar 1.300 millones de dólares en infraestructura. 

1.300 millones de dólares que no tendrá que amortizar. Un cencerro que hace sonar con fuerza en el mercado bursátil para seguir timbeando financiada por Catamarca.

Escándalo
Es sugestivo el apuro por perpetrar el negocio. Faltaban días para la definición electoral y el cambio de Gobierno implicaría indefectibles movimientos en el directorio de YMAD. 

No menos sugestiva resulta la ausencia de los directores de la Universidad Nacional de Tucumán, socia de YMAD junto a Catamarca y el Estado nacional, en la reunión en la que se perfeccionó la maniobra.

El penetrante aroma del estofado detonó un escándalo en la UNT. El faltazo de los directores de la casa en la reunión clave es objeto de análisis. Un comité de especialistas evaluará los caminos a seguir, entre los que está la impugnación judicial del convenio.

En los debates del Concejo Superior se conjugan ambientalismo, economía y derecho. Son de lo más sabrosos. Contrastan con el silencio catamarqueño en torno a tan polémico asunto.

Algunos consejeros cuestionaron, por ejemplo, que no se conozca el tamaño del déficit que YMAD alegó para aceptar las leoninas condiciones de unos alquileres que, en el mejor de los casos, recién empezarían a ingresar en 2025. 

La decana de Artes, Estela Noli, dijo que es “un misterio arcano” cuánto cobran los directores. Otros enfatizaron en la “empleomanía” de las administraciones catamarqueñas con YMAD, y plantearon si esta patología no tendrá algo que ver con las cuentas en rojo. Tal vez para no caer en “la nada”, conjeturaron, hubiera sido factible reducir costos en emolumentos, viáticos y puestos antes de ceder el capital más importante que le queda a la empresa agotado ya Bajo La Alumbrera.

En la sesión del Consejo Superior del 8 de octubre, inmediatamente posterior al acuerdo, circuló el concepto de “saqueo”. 

Esta gente ignora quizás que la conducta de los directores de YMAD es consistente con la que se siguió en la estatal catamarqueña CAMYEN, que entregó el usufructo por 40 años del área minera Cerro Atajo a cambio, o casualidad, de un adelanto y de participación en las ganancias de un yacimiento del 3%, esto es, menos de la cuarta parte de lo logrado en Alumbrera. Más casualidades: la beneficiaria de estas gangas es Minera Agua Rica y el yacimiento es Agua Rica.

Hasta acá, la política de Estado minera catamarqueña parece consistir en obtener de los privados que se llevan el paquete cifras insignificantes para ir cubriendo el déficit de firmas estatales, llámense YMAD o CAMYEN.

Una política mendicante que le permite a Minera Agua Rica vender expectativas en el mercado bursátil desde hace casi una década sin haber extraído todavía ni una onza.
 

Otras Noticias