cartas al director

El gol de Canales y el radicalismo hoy

viernes, 1 de noviembre de 2019 · 02:00

Señor Director:

 

Gustavo Canales fue un jugador de fútbol, centro-delantero, que tuvo la suerte de jugar en River. Ocurrió en el año 2010, cuando los desaciertos de una mala dirigencia del club y las urgencias de los malos resultados hicieron posible la contratación de un talento mediocre.

Para colmo del futbolista, se diría que Canales “no daba pie con bola” y su estadística lo puso en evidencia: en 14 partidos jugados marcó 2 goles. Suficiente insuficiencia para que recibiera un apretón de manos como despedida del barrio de Núñez, mucho antes del vencimiento de su contrato.

Quizás haya algunos fanáticos que, como yo, todavía recordamos el primer gol de Canales en River. No se trató de un golazo ni tampoco era que el jugador generase gran expectativa. En realidad, ni siquiera me acuerdo cómo definió esa jugada, pero fue llamativo el festejo del tanto, desmesurado en el contexto.

Lo explicó para quienes no lo tengan registrado: en las primeras fechas del torneo, River perdía 1 a 0 con Gimnasia de la Plata y se jugaban los minutos de descuento del partido en la cancha del bosque platense. Canales consiguió el gol del empate y comenzó una alocada carrera de festejo. Corrió unos treinta metros hasta el banderín del córner; luego retomó hacia el arco donde había convertido, descorriendo otros treinta metros mientras revoleaba su camiseta; y después prosiguió su carrera hacía otro sector del campo donde se desparramó por el césped para recibir el abrazo de sus compañeros. En total, recorrió unos cien metros en los que desperdició un minuto del descuento para festejar... apenas un empate contra Gimnasia! Tuvo que aparecer un jugador con experiencia (al que por entonces confinaban en el banco de suplentes) para dispersar la murga de compañeros abalanzados sobre el eufórico Canales y, sacudiéndolo del brazo, apurarlo hacia la mitad de la cancha para reanudar el partido que debía ganarse, como marca la historia grande de River. El jugador que refiero era un tal Marcelo Gallardo (siempre entendiste todo, Muñeco).

Abro un paréntesis sobre esa imagen del viejo soldado, que luego sería “Napoleón”, ubicando en la palmera a Canales... bien puede merecer una pequeña estatua a modo de explicación de la que le están haciendo con la Copa Libertadores en alto. Cierro paréntesis.

El entusiasmado Canales, satisfecho con su logro personal, demostró no entender nada de lo que significaba jugar en River, donde lo importante es el equipo y ganar es la regla.

Y nada más, esa es la historia. Pero como se trata de política, tengo que agregar: hoy se ven muchos Canales en la UCR de Catamarca. Los felicito por el gol. Pero perdimos por goleada y tenemos que ganar.

 

Víctor Javier Quinteros

DNI N° 21.850.873

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