CARA Y CRUZ

Hacha y tiza chacareras

miércoles, 9 de octubre de 2019 · 02:29

El del intendente chacarero Gustavo Roque Jalile y la peronista Susana Zenteno será uno de los enfrentamientos más interesantes de este turno electoral. 
De las comunas radicales, Valle Viejo es la que más estimula la angurria oficialista, por un motivo muy particular: el “Gallo” viene invicto desde que se aposentó al comando del municipio en la década del ‘90. Muerto el fiambalense David Amado “Coco” Quintar, es el último representante de lo que podría denominarse el caudillismo radical. Su cabeza es un trofeo codiciado.
Porque se lo impedía la Carta Orgánica, en un par de oportunidades Jalile puso ahijados políticos a cargo, a quienes desbancó para recuperar la manija, sin miramientos, a veces hasta con crueldad, en cuanto se le retobaron con la intención de perpetuarse en un puesto que él considera su propiedad personal.


El peronismo consiguió arrebatarle el cacicazgo por un período, entre 2011 y 2015, con la ahora diputada provincial Natalia Soria. Pero no perdió él, sino su hijo Jair, frustrado delfín. 
En 2015, tras un paso con más pena que gloria por la Cámara de Diputados, el “Gallo” volvió por lo suyo y derrocó a la intrusa.
Las rabiosas reyertas intestinas del peronismo chacarero, que se encargó siempre de mantener a brasa viva, contribuyeron en gran medida a esta eficacia electoral. Y la unidad peronista, al menos en las cabezas de los sectores que compitieron en las primarias, es la novedad principal ahora.
Gestiones provinciales apalancaron las tratativas entre los jefes de las tribus chacareras para asegurar el enfilamiento bajo la figura de Zenteno, que va acompañada por el diputado José Luis Martínez como candidato a senador. 
No fue tarea sencilla, pero a estar por las presencias en el acto de relanzamiento de la campaña oficialista, que no por casualidad se hizo en el feudo jalilista, parece haberse logrado.
La pelea atraviesa ahora un momento de carancheo de dirigentes y militantes que los antagonistas promocionan enfáticamente.


Al acto del Frente de Todos, donde la gobernadora y candidata a diputada nacional Lucía Corpacci empezó a subir el tono en contra del Gobierno nacional y atacó derecho viejo a los radicales para que se hagan cargo de la Casa Rosada, el “Gallo” respondió unos días después con un asado para 500 personas, dedicado a una mayoría de contertulios peronistas, según se encargó de publicitar sin que nadie lo desmintiera. 
Hay que estar muy embebido en la política de Valle Viejo para poder establecer la representatividad de los que se le sumaron, pero a varios se les cedió el micrófono para que le pegaran a Zenteno.
En el cierre, el intendente prometió plantas permanentes y convocó a “sumar más votos peronistas”.
“Por el esfuerzo de todos los peronistas vamos a tener un triunfo importante para todos y cada uno de los chacareros. Les dolía cuando yo decía que los bendecidos nunca traen cosas buenas. Nunca les importa la gente, son los que dicen ‘vengo en nombre de tal’, 'me manda fulano de tal'. Los chacareros tenemos que respetar nuestra propia identidad. El 27 vamos todos juntos por el triunfo de los chacareros", arengó, luego de denunciar amenazas del oficialismo provincial y, un clásico de este litigio, “campaña sucia” por las redes sociales.


A estas incorporaciones jalilistas, Zenteno respondió con la exhibición de sectores radicales y extrapartidarios, como el “Movimiento Alfonsinista” del dirigente Pedro Calliero, referenciado a nivel nacional con Leopoldo Moreau, radicales universitarios, el presidente del Partido Socialista Oscar Contreras y la candidata a diputada de la misma facción, Ely Fontao, entre otros.
Este empeño en mostrar cuánto se consigue quitarle al rival marca el tono de la pelea en el reñidero del “Gallo”: de hacha y tiza, en un escenario general en el que el Gobierno va por todo. 

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