CARA Y CRUZ

Los atrincherados

miércoles, 23 de octubre de 2019 · 02:14

El enfrentamiento que terminó en Belén con militantes del peronismo hospitalizados es el emergente más serio de un fenómeno que se ha acentuado en este proceso electoral, sobre todo después de la debacle que sufrió en las primarias la fórmula Mauricio Macri-Miguel Pichetto: el atrincheramiento de los intendentes del radicalismo en sus distritos y su divorcio de la estrategia electoral provincial opositora con el propósito de salvar su poder territorial de lo que consideran una segura derrota.
Esta conducta se traduce en la enfatización del localismo municipal como reflejo defensivo ante lo que los jefes comunales boinablancas describen como invasión foránea instigada por el Gobierno provincial. 


Los movimientos de Ríos tendientes a despegar su suerte de la de la fórmula nacional y los candidatos provinciales no trascendieron las fronteras belichas hasta la peligrosa riña. 
El peronismo identificó de inmediato a los agresores como militantes de Juntos para el Cambio y el intendente reaccionó con la cobertura cerrada de sus tropas. Respondieron, justificó, a las provocaciones de los lesionados. Recalcó que, como los pegatineros peronistas provenían de la Capital, desconocían unos supuestos códigos de las contiendas belichas que establecen el reparto de espacios para pintadas y afiches y entregó a la Justicia los videos de la cámara de seguridad de un comercio ubicado en las inmediaciones del escenario de la reyerta en los que los peronistas, asegura, quedan en evidencia como iniciadores de la bronca. Los peronistas pusieron a circular sus propios videos, que muestran lo contrario. 


Gustavo Roque “Gallo” Jalil no es tan sutil. Señala sin vueltas a su rival, Susana Zenteno, como una intrusa “bendecida” por la gobernadora Lucía Corpacci. Su prédica gira alrededor de la “identidad chacarera” y convoca a los peronistas a sumarse a tan noble causa, con asados, plantas permanentes y becas para mejor convencer a los renuentes.
Otra disputa que cobró relieve es la de Paclín. Allí, el intendente radical Orlando Savio tiene que vérselas con el ministro de Desarrollo Social Eduardo Menecier, quien tratará de quebrar una racha de 20 años de poder radical. 
A Savio se le abrió el ex intendente, ex diputado y actual concejal René Dante “Toti” Noriega, candidato del GEM, pero recibió el respaldo, inesperado o no tanto, del intendente de Santa Rosa, Ramón Elpidio Guaraz.
En su perfil de facebook, Guaraz tildó a Menecier de “delincuente”. 
"Fue mi albañil cuando no tenía ni teléfono. Por eso lo conozco y por eso lo digo. Y ahora tiene vehículos de alta gama y negocios grandes. Tengan cuidado", advirtió Guaraz.
En un escenario general en el que los candidatos de Juntos para el Cambio no logran que sus oponentes oficialistas respondan críticas, los duelos municipales aparecen como los más interesantes.


La táctica de municipalización radical puede complicar a algunos peronistas, que se ven obligados a aceptar sus términos. En Fiambalá, por ejemplo, Roxana Paulón busca ser ratificada en competencia con Bernardo Quintar, hijo del extinto caudillo Amado David “Coco” Quintar, intendente eterno del distrito hasta que se mudó al Congreso. 
Parece que la gravitación de “Coco” sobre el electorado fiambalense persiste a pesar de su desaparición física. Paulón sintió la necesidad de por lo menos partir la cancha, para que no toda esta influencia “pos mortem” sea aprovechada por el vástago. El fin de semana, en una reunión con vecinos, reivindicó al legendario “Coco”: "El anterior intendente ha sido una muy buena persona y los ha ayudado un montón de ustedes y les ha dado mucho trabajo a sus papás, abuelos y bisabuelos, pero él no está más. Ahora está el hijo y no es ni la sombra de lo que ha sido ese hombre. Yo por el anterior intendente, tengo mucho respeto, pero no está más, chicos. Que no nos vengan a pedir el voto en nombre de una persona que no está más".n

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