EDITORIAL

PASO: no tan fácil

jueves, 23 de agosto de 2018 · 04:09

Primero fue el intendente capitalino Raúl Jalil. Luego el ministro de Gobierno de la provincia, Marcelo Rivera. Dos actores de peso en la política local. En el segundo de los casos, porque conduce un ministerio clave y es difícil que sus expresiones sean solo una opinión propia. Lo cierto es que ambos admitieron como una posibilidad que para las elecciones provinciales del año que viene se eliminen las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).

El argumento es que en un contexto de agudización de la crisis económica, la doble convocatoria –a las primarias y luego a las generales- implicarían un gasto excesivo. No le faltan razones al argumento: en Hacienda cuidan con esmero cada peso, conscientes de que los meses que se vienen serán durísimos para las arcas públicas por los recortes nacionales y la recesión en la que está ingresando la economía argentina, sin fecha de salida.

Pero también es cierto que la eliminación de las PASO es una solución para algunos sectores de la política, aquellos que prefieren los métodos tradicionales de selección de candidatos. Para éstos, es más cómodo apelar al denominado “consenso”, que no suele ser otra cosa que la imposición de los nombres en una mesa chica por parte de los sectores que tiene más peso en las internas de los respectivos partidos políticos. 

Es innegable que a nivel nacional las PASO no han cumplido acabadamente las expectativas para las que fueron creadas. Muchos dirigentes, para evitarlas, han preferido conformar nuevas estructuras electorales. Es lo que sucedió, por caso, el año pasado en las categorías legislativas nacionales en la provincia de Buenos Aires.

Pero a nivel provincial sí han sido utilizadas eficazmente como herramienta para dirimir candidaturas por las fuerzas mayoritarias. En el caso del oficialismo provincial, si bien los cargos de mayor peso dentro de las listas se acordaron previamente, a nivel legisladores provinciales y concejales las PASO funcionaron muy bien y permitieron el acceso a bancas de dirigentes que no hubieron podido llegar de no mediar esta vía democrática.

Más importante aún fueron para la principal oposición en la provincia. Se recordará, por ejemplo, que la candidatura a intendente de San Fernando del Valle de Catamarca en 2015 en el Frente Cívico y Social se definió de un modo muy parejo entre tres candidatos de peso: Raúl Giné, Ricardo Guzmán y Simón Hernández.  Y esa misma herramienta le vino muy bien a los sectores opositores de la UCR en la categoría diputados provinciales el año pasado.

De modo que no será tan fácil erradicar las PASO de la política catamarqueña. No sólo porque es una ley provincial que debería derogarse, o modificarse, sino también porque es un instrumento útil para la vida democrática de los partidos políticos, en especial para aquellos sectores que no ocupan los cargos partidarios de mayor peso, y que por esa razón históricamente han tenido dificultades para poder acceder a candidaturas a cargos electivos.
 

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