|| CARA Y CRUZ ||

La confesión de Dusso

lunes, 4 de julio de 2016 · 04:03

Finalmente, el ministro de Obras Públicas de la Provincia, Rubén Dusso, debió salir a explicar sobre las propiedades que le atribuyen a su nombre, de acuerdo con información surgida de organismos oficiales de Catamarca. Cuando empezó a circular la versión en las redes sociales y portales de Internet, EL ANCASTI intentó confirmarla con el propio funcionario, pero éste se negó a hacerlo. El martes este medio publicó un extracto del listado oficial con la última pantalla, donde se indicaba que existen 155 propiedades a su nombre y con la debida aclaración de que Dusso había decidido hacer silencio al respecto. Le duró poco la reserva: el viernes pasado, en una recorrida rutinaria de obras junto a la Gobernadora, el ministro se vio forzado a efectuar una suerte de descargo ante la prensa. En rigor, el funcionario no se desvinculó del asunto. Dijo que en efecto esas propiedades estaban registradas a su nombre hasta 2010 en la Administración de Catastro de la Provincia y que luego pasaron a "La Aguadita SA”, tal como figurarían hoy en el Registro de la Propiedad. Aseguró que estaban todas a su nombre hasta esa fecha porque él era apoderado de la firma; que son tierras que se subdividieron en loteos con el fin de construir. Y que "todas las propiedades son anteriores a 2011”, cuando asumió como ministro del actual Gobierno. Sin embargo, reconoció tener un porcentaje de participación en la empresa dueña de las propiedades. Es decir, como socio propietario de esa empresa constructora, en definitiva él también es dueño de las mentadas propiedades. Lo único que cambió desde que juró como ministro es que ya no es más el apoderado.

Dusso declaró estar "totalmente tranquilo” respecto a la información que lo toca. "No tengo por qué salir a aclarar, nada tengo que ocultar”, aseveró. En realidad, tiene bastante que aclarar, comenzando por el hecho de que es funcionario público y está obligado a transparentar cualquier situación "privada” que pueda tener vinculaciones o suscitar un conflicto de intereses con el área a su cargo. Según pudo averiguar este diario, "La Aguadita” es propietaria de cientos de hectáreas en Tinogasta, entre las cuales se encuentran las atribuidas en los registros de Catastro a nombre de Dusso, pero además tendría otras propiedades en esa extensa geografía. Ahora bien, si la empresa "La Aguadita” lo cuenta entre sus dueños –según versiones, sería él el principal accionista-, faltaría precisar quiénes son sus socios, esto es, quiénes se ocupan de prestar sus nombres para "liberar” al ministro Dusso del peso que implica cargar con 155 propiedades sobre sus hombros. De acuerdo con fuentes consultadas, algunos de sus socios serían altos funcionarios del Gobierno provincial. Pero, claro, Dusso no tiene por qué andar por la vida haciendo aclaraciones.

El responsable de Obras Públicas de la Provincia supone que estas "denuncias”, que en realidad no son tales, en torno a su patrimonio aparecen en el marco de las causas judiciales que tienen a mal traer a ex funcionarios nacionales de la gestión kirchnerista, particularmente al anterior secretario de Obras Públicas, José López, sorprendido "in fraganti” con valijas con 9 millones de dólares, miles de euros y otras monedas, joyas y armas que pretendía enterrar en un convento de monjas. "Algunos creen que porque uno haya hecho gestiones, porque se haya movido en la provincia con actores del nivel nacional, tiene que ser parte de los hechos denunciados”, dijo Dusso. Nadie acusó al ministro provincial de un hecho semejante. No obstante, es indudable que la relación que Dusso mantenía con "Lopecito”, desde que presidía la Cámara de la Construcción de Catamarca, iba mucho más allá de un vínculo estrictamente institucional. De hecho, en el orden nacional consideraban a Dusso como el más legítimo representante y hombre de confianza de López en esta provincia. Lo sabían los funcionarios del área y así lo asumían las empresas constructoras.

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