viernes 5 de diciembre de 2025
EDITORIAL

Correr detrás de los hechos

Por Redacción El Ancasti
La semana pasada se conoció la noticia de que finalmente la provincia adquirió el tomógrafo para el Hospital de Niños Eva Perón. Se trata de una gran noticia, pero vale preguntarse si el costoso equipamiento sería una realidad de no haberse puesto en marcha, a principios de año, la campaña "Catamarca por los Niños, Camino al Tomógrafo del Hospital de Niños”, en la que colaboraron miles de personas con el propósito de juntar dinero para su adquisición.

La campaña se inició luego de la trágica muerte de un niño en ese centro asistencial. Marquitos Romero había tenido un accidente grave mientras circulaba en bicicleta en la localidad de El Rodeo, y fue internado de urgencia. Pero en el transcurso de sus casi dos semanas de internación, debió ser trasladado en varias oportunidades al Hospital San Juan Bautista para que se le realicen tomografías. 

Luego de su fallecimiento, la madre de Marquitos manifestó su deseo de conseguir ese aparato para el hospital de Niños, a los efectos de evitar en el futuro tener que realizar esos traslados que tantos riesgos e incomodidades generan.

Con la colaboración de docentes de un colegio privado y muchas personas de buena voluntad, se dio inicio entonces a la campaña mencionada. A poco de comenzar, el Gobierno provincial anunció que compraría el tomógrafo. Ahora que esa promesa se cumplió, el dinero recaudado merced al aporte solidario de los catamarqueños será utilizado para cubrir otras necesidades del nosocomio.

Lo relatado permite inferir que muchas veces las autoridades corren por detrás de los acontecimientos y las demandas ciudadanas.

Algo parecido, aunque en una temática totalmente diferente, ocurrió a partir del crimen de Ramona Ernestina Andrada en Villa Parque Chacabuco. El hecho ocurrió luego de numerosas demandas de los habitantes de ese sector de la ciudad referidas a la necesidad de mayor seguridad.

Los funcionarios del área, que no habían concurrido a las reuniones convocadas por los propios vecinos antes del asesinato, lo hicieron a partir de conocerse el hecho. 

Y luego de algunos comentarios vinculados a la peligrosidad de algunos habitantes de asentamientos cercanos, desde el gobierno se tomó la decisión de solicitarle a la Justicia el desalojo de las familias de Valle Hermoso. 

El operativo fue vergonzoso, como es de público conocimiento, y finalizó con una previsible marcha atrás de la medida, hasta que se encontraron instancias provechosas de negociación. Otra vez la improvisación, las medidas espasmódicas y, como ya se dijo más arriba, las autoridades corriendo detrás de los acontecimientos. 

De modo que resulta sensato el interrogante acerca de si la adquisición del tomógrafo sería una realidad de no haberse puesto en marcha, a principios de año, la campaña "Catamarca por los Niños, Camino al Tomógrafo del Hospital de Niños”.

Hecha esta reflexión, debe saludarse que los chicos que requieran de este aparato de tecnología de punta lo tendrán a su disposición a partir del año que viene.
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