martes 9 de diciembre de 2025
EDITORIAL

Certezas se necesitan

Por Redacción El Ancasti
Nunca es buena la incertidumbre en política. Lo mejor es la previsibilidad. Tanto para los que gobiernan como para el pueblo, para los que representan como para los representados

Tener diagnósticos certeros, un horizonte claro, metas y objetivos bien delineados despejan el camino a seguir y evitan las improvisaciones, que no suelen tener buenos pronósticos.

Pero no es la planificación una costumbre demasiado extendida, y muchas de las falencias que se observan en las acciones de gobierno tienen origen en la ausencia de aquella.

Lo dicho vale también para las instancias en la que la política asume su fase agonal, es decir, las instancias en que se dirime la lucha por el poder, y que en el sistema democrático se relacionan fundamentalmente con las elecciones para cargos ejecutivos y legislativos.

En Catamarca es un clásico que llegados los últimos meses de los años pares persiste la incertidumbre respecto de si los comicios provinciales se realizarán, al año siguiente, en el mes de marzo o conjuntamente con los nacionales, las dos posibilidades habilitadas constitucionalmente.

Este año 2016 no es la excepción. Y a dos meses de su finalización aún no se sabe cuándo se llevarán a cabo. La indefinición no es responsabilidad solo del oficialismo, sino también de la oposición, que con argumentos bastante incomprensibles –en realidad se trata de excusas para postergar casi de manera indefinida el abordaje del asunto- no aporta su voluntad política, y los votos necesarios en la cámara de diputados, para aprobar el proyecto que declara la necesidad de la reforma de la Constitución de la provincia.

El proyecto de reforma incluye entre sus nuevos aporte uno referido a la certeza electoral, con lo cual el dilema respecto de la fecha de los comicios provinciales quedaría resuelto. Pero además contiene transformaciones que otorgarían muchas otras certezas en la dinámica política y de gobierno, evitando improvisaciones que hoy resultan prácticamente inevitables por la ausencia de referencias claras y precisas, problema originado en la desactualización evidente de la carta magna en vigor.

El gobierno provincial ha decidido jugar, por estos días, a la indefinición respecto de la fecha de los comicios provinciales. Mientras el gobierno nacional presiona para que no haya desdoblamiento, algunos sectores del oficialismo provincial prefieren adelantar el proceso, y que haya PASO en enero y legislativas en marzo. Consideran que las chances de triunfo son netas en este escenario porque la oposición, con evidentes signos de desarticulación, no tendría el tiempo suficiente como para reorganizar fuerzas y mostrarse como una alternativa fuerte y consolidada.

La fecha de las elecciones se convierte, entonces, en arma de negociación ante las autoridades nacionales en el escenario siempre complejo de la relación Nación-provincias por la distribución de fondos y la realización de obras de impacto territorial.

Ninguna de estas especulaciones sucedería, sin embargo, si hubiese certezas. Pero, se ha dicho, las certidumbres no suele abundar, aun cuando permitirían un mejor diseño y ejecución de las políticas públicas.

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